Confusa tragedia vial fatal en Río Grande.
Tras el choque que le costó la vida a un joven de 20 años, su acompañante aseguró inicialmente que manejaba, aunque más tarde atribuyó la conducción a la víctima fatal y dueño del rodado. “Mentí porque él no tenía carnet de conducir”, se justificó.

Un trágico siniestro vial ocurrido este lunes 4 de mayo por la tarde en Río Grande dejó como saldo la muerte de un joven de 20 años y abrió una investigación judicial destinada a esclarecer quién conducía el vehículo al momento del hecho.
El episodio se registró alrededor de las 14:45, cuando personal policial de la Comisaría Tercera intervino en la Ruta Nacional Nº 3, a la altura del monumento al Cristo.
Al arribar al lugar, los efectivos constataron que un automóvil Volkswagen Gol gris había protagonizado un violento despiste y posterior impacto lateral contra la base de cemento de una columna de alumbrado público.
Como consecuencia del fuerte choque, uno de los ocupantes perdió la vida en el lugar, mientras que el otro fue trasladado al Hospital Regional Río Grande para su atención médica. La víctima fatal fue identificada como Lautaro Insúa, de 20 años, mientras que el sobreviviente es Víctor Benjamín Chiguay, de 25.
De acuerdo con las primeras averiguaciones, ambos jóvenes se dirigían a pescar al momento del siniestro, hecho que los elementos de pesca que quedaron desperdigados fuera del habitáculo deformado, ratificaron.
Según pudo reconstruirse preliminarmente, el rodado circulaba en sentido sur norte cuando, al atravesar la rotonda del Cristo, perdió estabilidad y derrapó sobre la calzada mojada, tras las precipitaciones registradas minutos antes. Sin que pudiera ser recuperado el control de la unidad, el vehículo giró bruscamente hasta impactar con uno de sus laterales contra un poste.

Uno de los aspectos que despertó mayores interrogantes entre los investigadores fue la correspondencia entre los daños materiales y la ubicación de los ocupantes: si bien el sector izquierdo del automóvil resultó prácticamente destruido, mientras que el lado derecho evidenció deformaciones de menor magnitud, quien sobrevivió al impacto fue Chiguay, mientras que Insúa falleció dentro del habitáculo. Los daños no coincidían con la suerte corrida por los ocupantes.
Al llegar los uniformados al lugar, Chiguay les manifestó que él se encontraba al volante al momento del choque, asumiendo en consecuencia la responsabilidad penal del siniestro. No obstante, esa versión se modificaría con el correr de las horas.
Según trascendió, tras ser informado del fallecimiento de su amigo, Chiguay cambió su versión y aseguró que si bien inicialmente había asumido la conducción lo había hecho para evitar que Insúa enfrentara una infracción de tránsito, ya que —según declaró posteriormente— no contaba con licencia habilitante. Muy afectado emocionalmente, dijo además haber actuado en estado de conmoción.
Ese cambio en su relato llevó a la Justicia a profundizar las actuaciones para establecer con precisión quién conducía efectivamente el rodado.
Por disposición de la jueza de turno, Chiguay quedó bajo custodia mientras se reúnen elementos de prueba que permitan definir su situación procesal.
Entre las medidas ordenadas se encuentran el análisis de registros fílmicos de cámaras de seguridad emplazadas en la zona, peritajes accidentológicos y la toma de testimonios tanto de eventuales testigos como del personal de emergencias que intervino tras el impacto.
Hasta el cierre de la edición todo indicaba que el joven fallecido no viajaba como acompañante sino como conductor, estando además la titularidad del rodado a su nombre. La investigación continúa abierta y será clave el resultado de las pericias técnicas para determinar la mecánica del hecho y la eventual responsabilidad penal que pudiera derivarse.