Río Grande y los siniestros viales.
Un hombre de 39 años murió el jueves último al ser atropellado por un ómnibus que transportaba personal de una firma privada, al norte de la ciudad. El 17 de septiembre, un ciclista de 35 años perdió la vida en el mismo corredor vial, tras ser embestido por una camioneta de una empresa contratista.

Dos muertes en apenas 28 días, ambas sobre la Ruta Nacional Nº 3, al norte de la ciudad y con vehículos vinculados a empresas privadas. La coincidencia entre los dos siniestros viales fatales vuelve a poner la atención sobre los episodios ocurridos en el mismo tramo de la ruta, donde en menos de un mes perdieron la vida dos hombres de 35 y 39 años.
El caso más reciente ocurrió poco antes de las 6 de la mañana del jueves 15 de octubre, en el sector de La Misión Salesiana, a la altura del chorrillo La Misión. La víctima fue identificada como Benedicto Eduardo Carrasco Suloaga, de 39 años, quien murió en el lugar tras ser embestido por un ómnibus Mercedes-Benz de transporte de personal.
El colectivo era conducido por Leopoldo Hinojosa, de 46 años, y pertenece a la empresa De La Cruz. Al momento del siniestro estaba afectado al traslado de trabajadores de la firma Tecnomyl.
De acuerdo con la información disponible, el vehículo regresaba hacia Río Grande luego de dejar a sus pasajeros en sus puestos de trabajo, en la zona de Estancia Las Violetas.
En la investigación interviene el Juzgado de Instrucción Nº 1 del Distrito Judicial Norte, a cargo de la jueza María Rosa Santana, quien dispuso la realización de la autopsia, exámenes médicos al conductor y una pericia mecánica sobre el colectivo.
Hinojosa fue identificado y quedó sujeto a las actuaciones judiciales, aunque no fue detenido. Según trascendió extraoficialmente, la víctima fue reconocida como una persona que se encontraba en situación de calle y solía deambular por la ciudad, en algunas ocasiones alcoholizada. Esa circunstancia habría decidido a la magistrada a no disponer la demora o detención del conductor.
El antecedente del 17 de septiembre
Veintiocho días antes, también un jueves, el 17 de septiembre, otro siniestro fatal se registró sobre la misma ruta, al norte de Río Grande, igualmente. En aquella oportunidad, la víctima fue Mariano Coronel, de 35 años, quien circulaba en bicicleta cuando fue embestido por una camioneta Toyota Hilux en el kilómetro 2.831, en inmediaciones de la obra del puerto Caleta La Misión.

La camioneta era conducida por Miguel Monteros y pertenecía a ETYS S.R.L., una empresa dedicada a la prestación de servicios para distintos sectores productivos.
Coronel murió en el lugar como consecuencia de las lesiones sufridas. Tras el hecho, Monteros fue detenido e incomunicado inicialmente, pero recuperó la libertad horas después.
Posteriormente fue indagado por la jueza de Instrucción Nº 3, Cecilia Cataldo, aunque se negó a declarar.
La Justicia dispuso su excarcelación bajo pautas de conducta y prohibición de abandonar la provincia.
La causa fue encuadrada preliminarmente como homicidio culposo agravado por la conducción negligente de un vehículo.
Una coincidencia que interpela
Aunque se trata de episodios diferentes y las responsabilidades deberán determinarse en cada expediente, la sucesión de ambos hechos deja una coincidencia concreta: dos personas con mayor vulnerabilidad en la ruta – un ciclista y un peatón – murieron en el mismo corredor vial, con menos de un mes de diferencia, en siniestros en los que intervinieron vehículos vinculados a empresas privadas.

La reiteración merece atención, sin que por sí sola permita establecer una causa común entre los episodios. La reconstrucción de las circunstancias de cada choque, las pericias y las actuaciones judiciales serán fundamentales para esclarecer cómo se produjeron ambas muertes.