Kirstein arremetió contra el tribunal, el abogado defensor y la prensa

Indignada por la publicación del historial médico de su hombro izquierdo, eje medular del juicio que la tuvo como denunciante.

Aunque su ex marido, el relator del S.T.J., Marcelo Guzmán, fue condenado recientemente a tres años de prisión en suspenso, Carla Kirstein publicó un video en las redes sociales en el que arremetió contra los jueces del Tribunal Oral, insultó al abogado defensor, acusó a su ex esposo de frecuentar prostitutas y advirtió a los medios que difundieron parte de su historia clínica, que los demandará. A sus expresiones sumó, incluso, un gesto obsceno.

En el video que difundió en las redes sociales, Carla Kirstein balancea la mano izquierda en un gesto vulgar que equivale a decir «hay que ser muy boludo/a», en alusión a las interpretaciones de la prensa. Lo curioso es que realizó el movimiento obsceno con la mano izquierda, precisamente del lado del hombro cuya lesión ocupó el lugar central en el juicio contra su ex marido, el funcionario judicial Marcelo Guzmán.

Carla Kirstein volvió a recurrir a las redes sociales para expresarse públicamente, tal como lo había hecho en 2022, cuando denunció a quien entonces era su marido, Marcelo Damián Guzmán, relator del Superior Tribunal de Justicia, quien está suspendido desde aquel año en sus funciones y con una percepción disminuida de sus haberes. En aquella oportunidad, la mujer lo acusó de haberla empujado, golpeado, arrojado por una escalera y azotado contra una pared, además de someterla a distintas formas de violencia verbal, física, económica y vicaria. Este último es un término poco conocido pero muy utilizado en los ámbitos del feminismo: ‘‘violencia vicaria’’, alude a la utilización de los hijos para causar daño a la pareja o ex pareja. Sin embargo, Guzmán nunca fue acusado de ejercer ese tipo de violencia, ni por la hija que tiene en común con Kirstein ni por la hija mayor de la denunciante.

En una postura de reclamo que parece no tener fin, pese a que el mes pasado su ex marido fue condenado a tres años de prisión en suspenso y al cumplimiento de pautas de conducta durante el mismo período, Kirstein volvió a la carga. Lo hizo con su habitual tono de voz mesurado, pero recurriendo a expresiones y gestos de marcada agresividad.

La mujer fundamentó la realización del video en una serie de llamados que, según dijo, recibió de la fiscal María Paula Schaposnik. ‘‘Tomé conocimiento, gracias a la fiscal, porque yo no tengo noticias de los medios de Ushuaia, ya que me encuentro viviendo en otra provincia, sobre los hechos acontecidos en distintos medios donde se violan mis derechos’’, comenzó diciendo textualmente.

La denunciante se refería a la publicación de anotaciones asentadas por los traumatólogos Mario Lorenz y Diego Montoya en su historia clínica, vinculadas con las consultas por una lesión en el hombro izquierdo. Ese antecedente médico fue el punto central del juicio, en el que la acusación estuvo a cargo exclusivamente de la fiscalía de Género, luego de que Kirstein desistiera de su condición de querellante y apartara de la causa, en 2025, a las abogadas del colectivo feminista local, la ex gobernadora Fabiana Ríos y la ex fiscal Carina Echazú. Esa decisión se produjo después de que Kirstein acordara con quien entonces era su marido la percepción de una importante suma de dinero, mediante un acuerdo de partes certificado ante escribano público, pero que nunca fue homologado por Schaposnik.

‘‘Se van a tomar las medidas judiciales correspondientes en contra de este medio. Yo las voy a tomar, yo voy a demandar a este medio y a los demás medios que se colgaron de esta noticia’’, se la escucha decir con énfasis a Kirstein, con tono crispado.

Acto seguido, expresó su disconformidad con el fallo del Tribunal de Juicio en lo Criminal del Distrito Judicial Sur, pese a que Guzmán, de 57 años, fue condenado a tres años de prisión en suspenso. ‘‘En realidad no es nada, no es inocente, pero tampoco va preso, nada’’, evaluó, en evidente malestar por la decisión de los jueces de no hacer lugar al pedido de la fiscal Schaposnik, que había solicitado cinco años de prisión, una pena que hubiera implicado cumplimiento efectivo.

A los integrantes del Tribunal también les reprochó el tiempo transcurrido hasta la realización del debate: ‘‘Dejaron pasar cuatro años y medio, prescribieron dos de los cuatro delitos por los que se imputaba. El tribunal dejó que pasara el tiempo, canceló el juicio y lo reprogramó para más adelante’’, sostuvo.

Luego, Kirstein dirigió sus críticas contra la defensa, cuya estrategia estuvo fundamentada, entre otros aspectos, en la discordancia entre la fecha estimada por la denunciante sobre el episodio que atribuye a Guzmán y los registros de las consultas que había realizado con los traumatólogos. En ese contexto, arremetió verbalmente contra el abogado defensor de su ex marido, a quien insultó y descalificó como ‘‘abogado de m…’’. También manifestó su ofuscación ante el anuncio público realizado por el letrado de recurrir el fallo mediante un recurso de casación ante una instancia superior.

Su ex marido, con quien estuvo casada alrededor de 13 años, tampoco quedó al margen de nuevos cuestionamientos. Kirstein volvió a referirse a supuestos episodios, cada uno más agraviante que el anterior y que no fueron acreditados ni aportaron sentido en el juicio. Durante el debate, por ejemplo, utilizó parte del valioso tiempo de la videoconferencia con el Tribunal de Chaco para señalar que ‘‘él me dejaba su ropa interior con orina y materia fecal tirada’’. Y ahora, en su reciente video, disparó otra acusación: ‘‘Él tenía una obsesión con las prostitutas y el sexo. Se iba los fines de semana o una semana entera a Buenos Aires, con la excusa de que era por trabajo, para estar con prostitutas’’.

Después de insistir en que no recordaba la fecha exacta del episodio en el que, según su denuncia Guzmán la habría empujado contra una pared y provocado una lesión en el hombro —una dolencia que su ex marido sostiene que ella padecía desde hacía muchos años antes—, Kirstein fue más allá y realizó un gesto obsceno al aludir a la posibilidad de que su hija mayor hubiera incurrido en falso testimonio al declarar durante el juicio, en un hecho documentado periodísticamente.

La joven había señalado en la etapa de instrucción, en 2022 y ante el juez Javier de Gamas Soler, que nunca había visto a su madre con moretones ni marcas en el cuerpo. Sin embargo, durante su declaración por videollamada desde Chaco, el viernes 16 de octubre último, manifestó lo contrario, sin brindar una explicación sobre ese radical cambio de postura.

Kirstein dijo no saber qué había declarado su hija, a quien se refiere como “la nena”, aunque se trata de una mujer mayor de edad y, a continuación, defendió la espontaneidad de los testimonios: ‘‘No es que estuvimos un mes practicando que íbamos a declarar en el juicio, nada, cada uno fue y dijo su verdad o lo que se acordaba, entonces no fue algo ensayado, si no hubiera salido todo, todos hubiéramos tenido el mismo guion’’ – (SIC).

Luego volvió a referirse a la prensa y acompañó sus palabras con un gesto popular inequívoco: balanceó su mano izquierda, de arriba hacia abajo, justo del lado del hombro que dice tener imposibilitado, simulando el movimiento de los testículos, en una expresión vulgar de descalificación: ‘‘Hay que ser bastante [gesto obsceno] para no darse cuenta de eso’’, concluyó.


Edición: Diario Prensa
Noticias de: Ushuaia – Tolhuin – Río Grande y toda Tierra del Fuego.