Ante la finalización de la concesión de los yacimientos Río Cullen y Las Violetas.
Entre el 13 y el 18 de julio se realizarán inspecciones en los yacimientos para verificar el grado de impacto ambiental generado durante la explotación petrolera. Las empresas deberán presentar un plan definitivo de remediación y un cronograma de saneamiento.

La Provincia de Tierra del Fuego inició la etapa final de control previo a la finalización de la concesión hidrocarburífera de la UTE Río Cullen, Las Violetas y Otros, un proceso que incluirá inspecciones en los yacimientos y la presentación de un plan definitivo de remediación ambiental por parte de las empresas concesionarias.
Las acciones forman parte del procedimiento de cierre de la actual concesión y apuntan a verificar el estado de los denominados pasivos ambientales, es decir, los impactos generados durante la actividad petrolera que aún requieren tareas de saneamiento antes de la continuidad de la explotación bajo un nuevo esquema.
Con ese objetivo, autoridades de los ministerios de Energía y de Producción y Ambiente, junto con la Secretaría de Hidrocarburos, mantuvieron una reunión técnica con representantes de la unión transitoria de empresas integrada por Crownpoint Energía S.A., Roch S.A., Desarrollos Petroleros y Ganaderos (DPG) y Secra.
Durante el encuentro se analizó la información disponible sobre los pasivos ambientales existentes, se revisó el grado de cumplimiento de las obligaciones asumidas durante la concesión y se avanzó en la planificación de las próximas etapas del proceso de transición.
Como resultado de esa reunión, se resolvió realizar inspecciones de campo entre el 13 y el 18 de julio, con el propósito de constatar el estado de las áreas y verificar las tareas de remediación que las empresas informan haber ejecutado.
Además, la UTE deberá presentar antes del 15 de agosto un informe técnico definitivo que incluya la identificación de los pasivos ambientales existentes, el plan de saneamiento previsto para cada uno de ellos y el cronograma de ejecución de las obras de remediación.
Desde el Gobierno provincial señalaron que la finalidad del proceso es determinar qué pasivos ya fueron saneados, cuáles continúan pendientes y qué obligaciones deberán cumplir las concesionarias antes de la finalización definitiva de la explotación y la posterior transición de las áreas.