La obra avanza en una etapa clave para su puesta en funcionamiento.
El Municipio de Río Grande informó que comenzó una nueva etapa de equipamiento del edificio, con la instalación de sistemas de calefacción, tratamiento de agua, seguridad y adecuaciones eléctricas necesarias para el funcionamiento de la pileta.

La obra del Natatorio Olímpico de Río Grande continúa avanzando y actualmente atraviesa una etapa centrada en la incorporación de infraestructura técnica indispensable para que el edificio pueda entrar en funcionamiento.
Los trabajos se concentran principalmente en la sala de máquinas y en distintos sectores operativos del complejo ubicado en Chacra II.
Según se informó, en esta instancia ya se completó el armado de entrepisos técnicos y continúa el montaje de equipos considerados centrales para el funcionamiento del natatorio, entre ellos las calderas, sistemas de calefacción y equipos destinados al filtrado y tratamiento del agua.
Estas instalaciones permitirán mantener las condiciones necesarias de temperatura y calidad del agua para el uso cotidiano del espacio.
En paralelo, se ejecutaron tareas vinculadas con la seguridad del edificio mediante la instalación de la red contra incendios y el montaje de bombas específicas para ese sistema de protección.

También se realizaron adecuaciones eléctricas para responder al consumo que demandarán los nuevos equipos y garantizar el funcionamiento integral del complejo.
Dentro del sector de la pileta se avanzó además con trabajos de aislación hidrotérmica en la fosa, una intervención orientada a mejorar el comportamiento térmico del espacio y preservar sus condiciones estructurales.
A esto se sumó la instalación de rejillas de desagüe y la continuidad de tareas de revestimiento en distintos sectores del edificio.
Desde el Municipio señalaron que las tareas forman parte de la etapa de equipamiento e infraestructura interna necesaria para avanzar hacia la puesta en funcionamiento del Natatorio Olímpico.