Soberanía en jaque. El Gobierno fueguino repudió la operación y exigió explicaciones públicas a Nación.
La Provincia reclamó información sobre los criterios utilizados para autorizar el ingreso de la embarcación y exigió el fin de la intervención de la terminal portuaria. Sostuvo que la presencia de un buque de bandera británica resulta incompatible con la posición argentina sobre la soberanía de las Islas Malvinas y el Atlántico Sur.

El Gobierno de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur repudió y rechazó “enérgicamente” la operación de un buque petrolero de bandera del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte en el Puerto de Ushuaia y reclamó explicaciones al Gobierno nacional por la autorización de la actividad.
La Provincia cuestionó además que el hecho ocurra mientras el Puerto de Ushuaia permanece intervenido por el Gobierno nacional a través de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN), medida cuya legalidad fue cuestionada por Tierra del Fuego ante la Justicia.
“Resulta inadmisible que, mientras el Reino Unido mantiene la ocupación ilegítima de una parte integrante del territorio de Tierra del Fuego —las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes—, una embarcación de bandera británica opere en el puerto de la capital de la Provincia a la que esos territorios pertenecen conforme a la Constitución Nacional y a la Constitución Provincial”, sostuvo el Ejecutivo fueguino.
Para el Gobierno provincial, la gravedad de la situación se incrementa por los argumentos utilizados por Nación para intervenir el puerto. Según planteó, la medida nacional fue justificada por el carácter estratégico del Puerto de Ushuaia y por la necesidad de resguardar la soberanía y los intereses argentinos en el Atlántico Sur.
“Hoy, los hechos dejan al descubierto la contradicción entre aquel argumento y la gestión que el Gobierno Nacional lleva adelante una vez desplazadas las autoridades provinciales”, afirmó la Provincia.
En esa línea, el Ejecutivo fueguino sostuvo que “se intervino el puerto invocando razones de soberanía y, una vez intervenido, se adoptan decisiones incompatibles con la sensibilidad soberana que exige nuestro territorio y el puerto de Ushuaia en particular”.
El comunicado remarca además el carácter estratégico de Ushuaia por su ubicación geográfica, su proyección sobre el Atlántico Sur y su condición de puerta de entrada a la Antártida. “Las decisiones que se adopten respecto de su puerto no pueden desentenderse de esa realidad geográfica, constitucional y geopolítica”, señaló el Gobierno.
La Provincia también reivindicó el carácter permanente e irrenunciable del reclamo argentino sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes, en los términos establecidos por la Disposición Transitoria Primera de la Constitución Nacional.
En ese sentido, sostuvo que “la defensa de los derechos soberanos argentinos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes no admite dobles discursos ni contradicciones” y afirmó que se trata de “un mandato esencial para todo el pueblo argentino en general y para las autoridades de Tierra del Fuego conforme a la Constitución Provincial, en particular”.
LOS RECLAMOS A NACIÓN
A través del comunicado, el Gobierno fueguino reclamó al Gobierno nacional que informe “de manera inmediata y pública” bajo qué criterios políticos, estratégicos y administrativos se autorizó la operación de una embarcación de bandera británica en el Puerto de Ushuaia.
Asimismo, exigió “el cese de la intervención y la inmediata restitución a la Provincia de la administración de su puerto”, sin perjuicio de las acciones judiciales promovidas contra una medida que considera “ilegítima y lesiva de la autonomía provincial”.
El Ejecutivo advirtió además que “Tierra del Fuego no permanecerá indiferente” frente a decisiones adoptadas unilateralmente por el Gobierno nacional que, según sostuvo, comprometan sus competencias, sus recursos y los intereses estratégicos argentinos en el Atlántico Sur.
También convocó “a todos los poderes públicos, fuerzas políticas y a la ciudadanía” a defender el carácter estratégico del Puerto de Ushuaia y a impedir que “la defensa de la soberanía nacional sea reducida a una mera declaración retórica”.
La Provincia aseguró que continuará defendiendo “por todos los medios institucionales a su alcance” sus competencias y los derechos soberanos de la República Argentina en el Atlántico Sur.
“La soberanía se ejerce en todos los ámbitos posibles y no se defiende desplazando a Tierra del Fuego del control de su puerto estratégico para después administrarlo de espaldas a los intereses soberanos que se invocaron para intervenirlo”, concluyó el Gobierno fueguino.