Se conoció oficialmente el resultado de las autopsias del guía de montaña y la turista uruguaya.
El informe forense confirmó que Emiliano Feidas y Abril Marino Pereira murieron en forma instantánea a raíz de las gravísimas lesiones sufridas durante una caída de gran altura. La investigación judicial descartó la intervención de terceros, aunque todavía no logró determinar qué desencadenó el accidente en el glaciar Vinciguerra.

Fernando Feidas y Abril Melina Marino Pereira fueron encontrados sin vida y unidos por correajes, al pie de una elevación de roca y hielo de unos 50 metros de altura. (Foto ilustrativa referida a actividad de montaña).
La investigación judicial sobre la tragedia ocurrida en el glaciar Vinciguerra permitió despejar algunas de las incógnitas más sensibles del caso, aunque dejó abiertas otras preguntas que posiblemente nunca encuentren una respuesta definitiva.
Las autopsias practicadas a los cuerpos de Emiliano Fernando Feidas, de 33 años y Abril Melina Marino Pereira, de 25 años, determinaron que ambos fallecieron como consecuencia de un traumatismo encefalocraneano grave acompañado por múltiples lesiones compatibles con una caída de gran violencia.
Los estudios forenses concluyeron además que la muerte de ambos fue prácticamente instantánea, producida al impactar contra el terreno luego de precipitarse desde un desnivel estimado en alrededor de 50 metros.

Emiliano Feidas, de 33 años y Abril Marino Pereira, de 25 años. El, guía experto y ella, una turista con experiencia en actividades de montaña. Días antes había estado con Feida, también, en la Pirámide del Martial.
Las conclusiones médicas permitieron además descartar cualquier hipótesis relacionada con la intervención de terceras personas, una de las líneas de investigación que la Justicia había ordenado analizar desde el primer momento.
La causa continúa tramitándose en el Juzgado de Instrucción Nº 3 del Distrito Judicial Sur, a cargo del juez Federico Vidal, con intervención del fiscal Nicolás Arias, quien impulsó una serie de medidas destinadas a reconstruir las circunstancias exactas del accidente.
Entre ellas se encuentran los informes elaborados por la División Policía Científica, registros fotográficos, croquis del lugar y pericias técnicas destinadas a reconstruir los movimientos realizados por ambos excursionistas antes de la caída.
Sin embargo, aun cuando el informe forense logró establecer con precisión cómo murieron las víctimas, persisten interrogantes que probablemente resulten mucho más difíciles de responder.
Los investigadores intentan determinar qué ocurrió en los instantes previos al accidente. Entre los puntos que permanecen sin esclarecer figura la posición que ocupaban ambos al momento de transitar el sector más comprometido del glaciar.
No se sabe, por ejemplo, si Feidas encabezaba el ascenso y la turista estaba detrás de él o si la ubicación era inversa. Tampoco pudo determinarse si alguno de los sistemas de aseguramiento falló o si se produjo el desprendimiento de una de las personas arrastrando a la otra en una reacción en cadena.
Otra de las hipótesis bajo análisis es si las condiciones particulares del terreno, combinadas con el hielo y la nieve acumulada, pudieron haber provocado una pérdida de estabilidad imposible de revertir aun para personas experimentadas.

Integrantes del CAU descienden desde lo alto del glaciar Vinciguerra hasta una zona intermedia, apta para el aterrizaje de un helicóptero.
La investigación tampoco descarta evaluar si pudo existir algún exceso de confianza frente a un escenario que ambos conocían.
Feidas, de amplia trayectoria en actividades de montaña, trekking y escalada, era considerado en el ambiente un guía experimentado. Por su parte, Abril Marino Pereira no era una turista sin experiencia en ambientes agrestes. Según se pudo ver en sus redes sociales, días antes había participado de actividades de montaña en la zona de la Pirámide del glaciar Martial.
Precisamente ese dato ha generado especial interés dentro de la comunidad montañista local, donde la tragedia abrió un profundo debate sobre los riesgos que presenta la actividad durante el invierno fueguino, incluso para personas capacitadas y equipadas.
La excursión había comenzado a las 7 de la mañana del lunes 1 de junio, cuando Feidas y Marino Pereira emprendieron el ascenso hacia el glaciar Vinciguerra. La alarma se activó a las 23, cuando el guía no regresó y su madre denunció la situación ante las autoridades.
La Comisión de Auxilio de Ushuaia inició entonces uno de los operativos más complejos de los últimos tiempos, en medio de temperaturas bajo cero, escasa visibilidad y un terreno cubierto por hielo y nieve.

Los cuerpos de Feidas y Marino Pereyra fueron trasladados por vía aérea a Ushuaia. Antes, policías integrantes del CAU registraron en fotografías el lugar y la posición en que fueron hallados.
A la 1.15 de la madrugada del martes, los rescatistas localizaron los cuerpos de ambos excursionistas unidos por una cuerda y situados por debajo de un pronunciado desnivel.
La extracción demandó varias horas de trabajo y la intervención de unos 25 rescatistas, debido a las extremas dificultades que presentaba el sector.
Mientras la Justicia continúa analizando los informes técnicos, la principal conclusión conocida hasta el momento es contundente: Emiliano Feidas y Abril Marino Pereira murieron en el acto como consecuencia de una caída devastadora. Lo que todavía permanece sin respuesta es qué desencadenó exactamente el accidente que terminó con la vida de dos personas habituadas a desenvolverse en la montaña.
Las autopsias permitieron establecer cómo murieron Emiliano Feidas y Abril Marino Pereira, pero no qué fue lo que provocó la tragedia. Mientras la Justicia mantiene abierta la investigación para intentar reconstruir los momentos previos a la caída, los familiares de ambas víctimas transitaron el doloroso proceso de despedida. Feidas fue homenajeado en Ushuaia y posteriormente cremado, mientras que los familiares de la joven turista realizaron los trámites para repatriar sus restos, con la intervención de la Embajada de Uruguay en Argentina. A más de una semana del accidente, el desencadenante de la caída continúa siendo el principal interrogante.