Río Grande.
El Tribunal de Juicio de Río Grande halló culpable a Franco David Rivera Jiménez por el intento de homicidio de Miguel Ángel Albanese, quien fue atacado al intervenir para frenar la agresión que el acusado ejercía contra su pareja. El hecho ocurrió durante una reunión social que terminó en una violenta secuencia de cinco puñaladas.
Una reunión entre dos parejas, organizada para compartir una cena junto a sus hijos, terminó convertida en una escena de extrema violencia. Casi un año después de aquel episodio, el Tribunal de Juicio en lo Criminal del Distrito Judicial Norte condenó a Franco David Rivera Jiménez a 5 años de prisión al encontrarlo responsable del delito de homicidio en grado de tentativa.
La víctima fue Miguel Ángel Albanese, dueño de la vivienda donde se desarrollaba la cena, quien estuvo al borde de la muerte tras recibir al menos cinco puñaladas cuando intentó intervenir para proteger a la pareja del acusado.
Durante el juicio quedó acreditado que el hecho ocurrió en la madrugada del 13 de julio de 2025. La cena había comenzado alrededor de las 22, cuando dos compañeras de trabajo decidieron reunirse con sus respectivas parejas y sus hijos en la casa de los Albanese. Mientras los niños dormían, cerca de las 4 de la mañana Rivera Jiménez comenzó a discutir con su pareja durante la sobremesa y terminó agrediéndola físicamente.
Ante esa situación, Albanese intervino para defender a la mujer e intentó calmar al agresor pidiéndole luego que abandonara la vivienda. Sin embargo, lejos de retirarse, Rivera Jiménez tomó una pieza de los cubiertos que todavía estaban sobre la mesa y atacó al anfitrión, provocándole heridas cortantes en el tórax y una pierna.
Las lesiones fueron de tal gravedad que la víctima debió ser sometida a una intervención quirúrgica de urgencia y su vida llegó a correr serio peligro.
Durante los alegatos, tanto el Ministerio Público Fiscal, representado por el fiscal Ariel Pinno, como la querella, ejercida por los abogados Santiago y Paulino Rossi, habían solicitado una pena de 7 años de prisión al considerar acreditada la intención homicida.
En cambio, el defensor Enrique Hernández pidió la absolución de su asistido al sostener que nunca existió intención de matar. Como planteo subsidiario, solicitó que se modificara la calificación legal.
Al momento de pronunciar sus últimas palabras, Rivera Jiménez volvió a pedirle perdón a Albanese y atribuyó su comportamiento al consumo de cocaína antes de concurrir a la reunión y a la ingesta posterior de bebidas alcohólicas.
Durante el debate también surgió que el ahora condenado ya había sido denunciado anteriormente por hechos de violencia de género por su pareja, quien, según se expuso en el juicio, continuaba la relación porque mantenía la esperanza de que el hombre cambiara su conducta.
Finalmente, el Tribunal integrado por los jueces Eduardo López, Verónica Marchisio y Natalia Buitrago resolvió condenarlo a 5 años de prisión por homicidio en grado de tentativa, una pena inferior a la solicitada por la Fiscalía y la querella. Rivera Jiménez permanecía detenido desde el día del ataque y continuará privado de la libertad hasta cumplir la condena.
