Declaraciones del director de Defensa Civil del Municipio de Ushuaia y experto montañista de la CAU.
Cristian Álvarez relató cómo se desarrolló el operativo que permitió localizar y recuperar los cuerpos de Emiliano Feida y Abril Marino Pereira. Advirtió también que las actividades de montaña son riesgosas y remarcó que aún con equipamiento adecuado y experiencia, el peligro está siempre latente.

Director de Defensa Civil del Municipio de Ushuaia y experto montañista de la CAU, Cristian Alvarez.
La tragedia ocurrida en el Glaciar Vinciguerra movilizó durante más de doce horas a unos 25 rescatistas que debieron enfrentar condiciones extremas para localizar y recuperar los cuerpos del guía de montaña Emiliano Feida y de la turista uruguaya Abril Melina Marino Pereira.
Cristian Álvarez, director de Defensa Civil del Municipio de Ushuaia e integrante de la Comisión de Auxilio (CAU), explicó que la intervención comenzó luego de que la madre de Feida alertara a las autoridades al advertir que los excursionistas no habían regresado en el horario previsto.
«La convocatoria a través de la Comisión fue por una búsqueda de paradero realizada por la madre del guía Emiliano Feida, activándose el protocolo sin demora y dirigiéndonos al lugar de inmediato», señaló.
A pesar de la oscuridad, las bajas temperaturas y las difíciles condiciones meteorológicas que caracterizaron toda la jornada, los equipos de rescate trabajaron durante la madrugada prácticamente sin interrupciones.
Según detalló Álvarez, los rescatistas permanecieron en la montaña hasta las cinco de la mañana, realizaron una breve pausa y retomaron las tareas apenas una hora después.
Fue durante esas primeras horas del martes 2 cuando lograron localizar los cuerpos sin vida de Feida y Marino Pereira en la parte superior del glaciar, en un sector de muy difícil acceso.
Confirmados los decesos, comenzó una nueva etapa tan compleja como la búsqueda: la recuperación de los cuerpos.
La tarea requirió trasladar los restos a través de un terreno caracterizado por pendientes pronunciadas, sectores rocosos, nieve, hielo y escasa visibilidad. Debido a la complejidad de la zona y a las condiciones meteorológicas imperantes, la extracción pudo completarse recién avanzada la mañana, con apoyo aéreo.
El Glaciar Vinciguerra es uno de los destinos más visitados por quienes practican trekking en Tierra del Fuego. Sin embargo, los especialistas recuerdan que se trata de un entorno que exige preparación física, experiencia y equipamiento específico.
Para llegar hasta el glaciar es necesario atravesar turbales, cruzar arroyos y recorrer senderos agrestes que conducen hasta una laguna de deshielo situada por encima del límite del bosque. Más arriba se encuentran las conocidas cuevas de hielo y sectores de progresión técnica donde las condiciones cambian constantemente.
«No se puede ir solamente con equipamiento básico para hacer un tránsito al glaciar», advirtió Álvarez al referirse a la necesidad de contar con los elementos adecuados para desenvolverse con seguridad en ambientes de montaña.
El funcionario explicó además que durante esta época del año las condiciones pueden modificarse drásticamente en cuestión de horas: «Sube abruptamente la temperatura, después escarcha y, bueno, la verdad que el terreno para hacer este tipo de actividad o para hacer senderismo es bastante complicado», indicó, afónico, por las largas horas de exposición al frío durante el operativo.
Álvarez también destacó que la tragedia involucró a personas que conocían perfectamente la actividad que estaban realizando.
«Esta era gente que tenía experiencia, conocían la actividad que estaban realizando, pero bueno, lamentablemente tuvieron un accidente», lamentó.
La tragedia del Vinciguerra se produjo además pocas horas después de otra compleja intervención de la Comisión de Auxilio. El domingo último, los rescatistas debieron asistir a un grupo de cinco excursionistas de Río Grande que realizaban una travesía en el Cerro Bonete, donde tres de ellos sufrieron una caída de aproximadamente 50 metros.
Entre los heridos se encontraba Andrea Ramua, una mujer de 33 años, quien debió ser evacuada en camilla durante un operativo terrestre que también se extendió durante varias horas en condiciones de oscuridad y terreno difícil.
El director de Defensa Civil insistió en que, incluso para quienes poseen experiencia y conocimientos técnicos, el riesgo nunca desaparece por completo: «La gente que realiza este tipo de actividad sabe que el peligro está todo el tiempo ahí latente. Es una actividad que tiene riesgo ya de por sí», sostuvo.
Finalmente, Alvarez reiteró la importancia de planificar cada salida, informar previamente el itinerario, consultar las condiciones meteorológicas, utilizar indumentaria y equipamiento adecuados y evitar realizar este tipo de travesías en soledad, especialmente durante la temporada invernal, cuando las condiciones de la montaña pueden volverse extremadamente exigentes.