Reorganización laboral en el nuevo esquema hidrocarburífero.
La gerenta Legal e Institucional de Terra Ignis, Verónica Tito, brindó detalles del proceso de revisión contractual y adecuación de la operación tras el cambio de operador.

La reconfiguración de la actividad hidrocarburífera en la provincia implicó la redefinición del esquema institucional tras la salida de YPF S.A., con la incorporación de Terra Ignis Energía S.A. como instrumento para estructurar la participación estatal en el sector.
La gerenta Legal e Institucional de la compañía, Verónica Tito, explicó que el diseño societario constituye una condición central del modelo. “Tierra del Fuego era la única provincia que no tenía una herramienta societaria que le permitiera estructurar política energética”, indicó, y agregó que Terra Ignis “se rige por la Ley de Sociedades y permite celebrar contratos con otra flexibilidad”.
Según detalló, esta figura permite una mayor capacidad de adaptación operativa y articulación con actores privados. “Permite entrar en el mundo de los hidrocarburos y de la energía con un instrumento que facilita los procesos y permite generar negocios concretos”, afirmó.
En paralelo, el proceso incluyó una transición operativa orientada a garantizar la continuidad de la producción. “El objetivo central es asegurar la continuidad de la actividad, evitando cualquier tipo de interrupción en la operación”, sostuvo Tito, al señalar que la firma del contrato habilitó una etapa de transición anticipada.
En ese marco, la nueva operadora inició tareas en campo antes del comienzo formal de sus funciones. “Desde el día siguiente a la firma del contrato, la empresa envió equipos técnicos para conocer la operación, los equipos, los contratistas y los operarios”, explicó. Esta instancia, indicó, permite verificar la correspondencia entre la planificación y la realidad operativa.
Superada esa etapa, el proceso avanza hacia una reorganización contractual y económica. “Después de la transición, se abre una etapa de reestructuración contractual y de evaluación económica de la operación”, señaló Tito, al precisar que se revisan contratos de servicios y recursos humanos asociados.
En ese sentido, se analiza la adecuación de la dotación a la operación efectiva. “Lo que se está evaluando es cuál es la dotación real necesaria en función de la operación”, indicó, y agregó que el nuevo esquema incorpora un criterio de priorización de empleo local: “como premisa, se apunta a priorizar la gente que vive en Tierra del Fuego”.
El modelo se basa en la gestión de áreas maduras, con foco en la optimización de recursos existentes. “No se trata de encontrar un megayacimiento, sino de aprovechar una oportunidad en áreas maduras”, explicó, al tiempo que destacó que la rentabilidad depende de la eficiencia operativa y la inversión.
“Son áreas que, con una inversión razonable, pueden generar buenos resultados y sostener niveles de producción”, afirmó.
El esquema combina continuidad operativa, reorganización contractual y articulación público-privada, en un proceso que redefine el rol provincial en la actividad energética. “El objetivo es consolidar un modelo que permita sostener la actividad, mejorar su eficiencia y generar condiciones para su desarrollo en el largo plazo”, concluyó Tito.