El caso llegó a juicio con la calificación de intento de homicidio, pero durante el debate se cambio a abuso de arma.
Tadeo Calderón, de 37 años, deberá purgar la condena de manera efectiva por ser reincidente en el delito. El 1ero de octubre de 2025 en Río Grande, le disparó a Carlos Mansilla, en plena vía pública.

El Tribunal de Juicio en lo Criminal del Distrito Judicial Norte condenó este jueves a Tadeo Calderón, de 37 años, a la pena de dos años de prisión de cumplimiento efectivo tras hallarlo responsable del delito de abuso de arma de fuego.
La sentencia puso fin al juicio oral que se desarrolló esta semana en Río Grande y que originalmente había llegado a debate bajo la calificación de tentativa de homicidio.
El hecho juzgado ocurrió el 1 de octubre de 2025 en inmediaciones de las calles Pioneros Fueguinos y Arturo Illia, en el barrio Chacra II. Según la acusación, Calderón descendió de un Volkswagen Gol blanco y efectuó al menos dos disparos contra Carlos Mansilla, quien caminaba por el lugar acompañado por Fernando Aarón Moreyra.
Durante los alegatos realizados el martes, el fiscal Ariel Pinno sostuvo que las pruebas producidas durante el debate no permitieron acreditar que el acusado hubiera actuado con intención de matar a la víctima.
Por ese motivo solicitó al Tribunal que el hecho fuera encuadrado como abuso de arma y requirió una condena de tres años de prisión efectiva, el máximo previsto para esa figura penal.
El representante del Ministerio Público argumentó que la principal evidencia física del ataque es una lesión cuya cicatriz Mansilla exhibió en uno de sus pies, circunstancia que, a su criterio, resulta incompatible con una acción dirigida a provocar la muerte. En consecuencia, entendió que no pudo demostrarse el denominado dolo homicida.
No obstante, remarcó la gravedad de lo ocurrido y destacó los antecedentes prontuariales de Calderón como agravante para solicitar la pena máxima prevista por la ley.
Por su parte, la defensora particular Adriana Varisco reclamó la absolución de su asistido al considerar que la investigación no logró acreditar de manera concluyente su responsabilidad en el hecho. También señaló que el arma presuntamente utilizada nunca fue hallada y cuestionó incluso el origen de la lesión sufrida por la víctima. De manera subsidiaria, para el caso de una eventual condena, había solicitado una pena de un año y medio de prisión.
Finalmente, el Tribunal presidido por el magistrado Juan José Varela e integrado por las juezas Verónica Marchisio y Natalia Buitrago resolvió condenar a Calderón por abuso de arma e imponerle una pena de dos años de prisión efectiva, debido a que fue declarado reincidente.
Cabe destacarse que Calderón no es un desconocido para la Justicia fueguina. En 2014 fue uno de los protagonistas de uno de los procedimientos antidrogas más importantes realizados en la provincia, cuando fue detenido en el ingreso a Ushuaia transportando cerca de 50 kilogramos de marihuana. Por aquella causa cumplió una condena de seis años de prisión. Tras recuperar la libertad volvió a registrar antecedentes penales, situación que terminó influyendo en el fallo conocido este jueves.