El Senado aprobó el «compromiso permanente por la Memoria, la Verdad y la Justicia».
En vísperas de conmemorarse 50 años del golpe de Estado de 1976, la iniciativa se aprobó con 49 votos afirmativos y 20 abstenciones. La bancada libertaria intentó modificar la propuesta y relativizar la última dictadura, pero no pudo. Entre quienes no acompañaron figuran los parlamentarios de Tierra del Fuego Agustín Coto y Belén Monte de Oca.

El Senado de la Nación aprobó una declaración que reafirma el compromiso con la consigna “Memoria, Verdad y Justicia”, en el marco del 50° aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976.
La iniciativa, impulsada por el senador Eduardo “Wado” de Pedro, cuyos padres fueron secuestrados y desaparecidos por los militares durante el gobierno de facto, obtuvo 49 votos afirmativos y 20 abstenciones correspondientes al bloque oficialista de La Libertad Avanza. Entre quienes se abstuvieron se encuentran los senadores liberatrios por Tierra del Fuego, Agustín Coto y Belén Monte de Oca.
A pedido de Patricia Bullrich, los bloques hicieron un intento por consensuar una redacción en común porque los libertarios parecían no querer quedarse afuera de un proyecto que buscaba conmemorar un nuevo aniversario del golpe de Estado. De esta forma, se accedió a votar la incorporación de la iniciativa al temario, para que luego los referentes de cada espacio pudieran dialogar sobre un texto único. Esa negociación se desarrolló sin éxito.
La propuesta lavada que propuso Bullrich finalmente no fue aceptada como modificación por De Pedro, lo que determinó que la bancada violeta se abstuviera, con la excepción del senador cordobés, Luis Juez que acompañó la iniciativa del peronismo.
El texto de la exministra de Seguridad, que luego colgó en sus redes sociales declara: “su compromiso permanente con la defensa del orden constitucional, la vigencia del Estado de Derecho y la democracia, al conmemorarse el 50 aniversario del Golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, que interrumpió el sistema democrático de la República Argentina. Asimismo, condena cualquier tipo de violencia y reafirma el consenso democrático, plasmado en el concepto del Nunca Más”.

El voto de los aliados del Gobierno
Hubo una modificación clave para lograr el acompañamiento de la mayoría de los bloques. Por pedido de la UCR se eliminaron los fundamentos en los que se daba cuenta de las políticas de derechos humanos durante el kirchnerismo. De Pedro, accedió al pedido del radical Eduardo Vischi, por lo que solo se puso a consideración del cuerpo la parte resolutiva del proyecto y no sus argumentos.
El texto de De Pedro declara: “Su compromiso permanente con la Memoria, la Verdad y la Justicia, al conmemorarse el 50° aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, que dio inicio a la última dictadura cívico-militar en la República Argentina”.
Y agrega: “Asimismo, reafirma el valor del consenso democrático construido por la sociedad argentina a partir de 1983, expresado en el principio de Nunca Más al terrorismo de Estado, en la continuidad de los juicios por delitos de lesa humanidad y en la defensa irrestricta del Estado de Derecho, como bases indispensables para la convivencia pacífica y para que las diferencias políticas sean dirimidas a través del debate público y las instituciones de la democracia”.
La presidenta de la Cámara, Victoria Villarruel que participó en varias de las votaciones se ausentó y la sesión quedó desprolijamente conducida por Bartolomé Abdala, que, en un paso de comedia, intentó hacer de la propuesta del texto de Bullrich un proyecto que quiso rápidamente poner a votación. Varios legisladores corrigieron al puntano, entre ellos, Wado de Pedro que le preguntó irónicamente sobre el número del proyecto de la libertaria. Finalmente, Abdala tuvo que acceder a votar la propuesta presentada por el integrante de H.I.J.O.S que tuvo el acompañamiento de todos los bloques, a sola excepción de la LLA. La discusión se dio en vísperas de una nueva conmemoración del 24 de marzo, en un contexto de tensiones en torno a las políticas de memoria y derechos humanos.
La declaración tiene carácter simbólico y no implica efectos normativos, aunque su aprobación se inscribe en el posicionamiento institucional del cuerpo frente a la fecha conmemorativa.