HEARTS: TDF se suma a un programa que busca reducir la mortalidad por hipertensión arterial

La Rioja fue la primera en implementar estrategias de un plan nacional que responde a una iniciativa de la OMS-OPS. En seis meses, aumentó un 20% el número de diagnósticos y un 30% el de personas tratadas.

En Argentina, el 34,7%% de la población mayor de 18 años dice ser hipertensa y se estima que existe un 30% de personas sin diagnóstico. A su vez, entre diagnosticados y tratados sólo el 24,2% tiene su presión controlada en valores normales

Según proyecciones de los resultados del primer y segundo trimestre de implementación en La Rioja del Plan Nacional de Diagnostico, Tratamiento y Control de la Hipertensión Arterial, miembro del Programa HEARTS en la Argentina, presentados hoy en el 45° Congreso Argentino de Cardiología organizado por la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC), se registró un incremento de un 20% de pacientes diagnosticados, 30% más de hipertensos tratados y un 40% más de utilización de terapia combinada (dos o más fármacos antihipertensivos) en los centros participantes de la Provincia de La Rioja en tan solo 6 meses. La iniciativa, que desde principios de este año está llevándose a cabo en La Rioja pero que prevé extenderse a toda la provincia y a todo el país, propicia la práctica de un tratamiento estandarizado mediante la aplicación de un protocolo basado en evidencias, acceso gratuito a 5 drogas antihipertensivas y la utilización de tensiómetros digitales validados.
La Argentina participa desde diciembre de 2018 de la iniciativa HEARTS, una de las medidas de intervenciones poblacionales delineadas desde la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) para promover la adopción de las mejores prácticas mundiales en la prevención y el control de las enfermedades cardiovasculares, que según datos oficiales son responsables de 90 mil muertes por año en nuestro país. Constituye una de las herramientas para lograr bajar la mortalidad por eventos cardiovasculares un 30% para el año 2030.
“Se comenzó por La Rioja y este año se prevé su extensión a las provincias de Salta y Tierra del Fuego para luego hacerlo en todo el país. La idea es salir a detectar personas con hipertensión arterial e implementar su tratamiento, incluso con acceso gratuito a cinco medicaciones. Esta iniciativa de la Secretaria de Gobierno de Salud de la Nación, va en línea con la elaboración de las Guías Nacionales de Hipertensión Arterial que están próximas a salir y de la cual participaron varias sociedades científicas”, sostuvo el Dr. Claudio Majul, ex director del Consejo Argentino de Hipertensión Arterial de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC) y miembro del panel de las Guías de Hipertensión Arterial de la Secretaría de Gobierno de Salud de la Nación.
“La hipertensión arterial es una condición crónica que no tiene cura, pero sí tratamiento; es asintomática y silenciosa hasta que el paciente tiene su primer evento cardiovascular. En Argentina, mueren, según datos de la Dirección de Estadísticas Vitales[4], 137 personas en forma prematura cada 100 mil habitantes por enfermedades cardiovasculares, de las cuales y según datos del estudio PURE, el 20% es atribuible solo a la hipertensión arterial. Extrapolando a todo el país el impacto de tratar correctamente a la población hipertensa, podrían evitarse 30 muertes cada 100 mil habitantes”, manifestó por su parte el Dr. Andrés Rosende, médico cardiólogo, Coordinador del Programa Nacional de Prevención de las Enfermedades Cardiovasculares de la Secretaría de Gobierno de Salud de la Nación.
La dimensión del problema de la hipertensión arterial fue reflejada en 2017 en el estudio RENATA 2, que marcó una prevalencia del 36.6%, con solo un 24.2% de pacientes controlados (con valores por debajo de 140/90 mmHg) y un 38% de personas que ni siquiera sabía que era hipertenso. A su vez, las cifras de la última Encuesta Nacional del Factores de Riesgo de la Secretaría de Gobierno de Salud estuvieron muy en sintonía con dicha investigación: arrojaron que el 34,7 % de los mayores de 18 años se auto reportó como hipertenso y 3 de cada 10 de los que no referían ningún antecedente, tuvieron la presión alta en el momento de la encuesta.
HEARTS es un acrónimo donde la H significa “Hábitos y estilos de vida saludable”, la E “protocolos de tratamiento basados en Evidencias”, la A “Acceso a medicamentos y tecnologías esenciales”, la R “manejo basado en el Riesgo cardiovascular”, la T “Trabajo basado en el equipo de salud” y la S “Sistemas de monitoreo”.

La experiencia de La Rioja

En 2017, empezó a implementarse la estrategia HEARTS en Latinoamérica, inicialmente en cuatro países: Chile, Colombia, Cuba y Barbados. Luego se sumaron Argentina, República Dominicana, Panamá, Perú, Santa Lucía, Ecuador y Trinidad y Tobago. Como cada país decide cómo implementa el programa, en Argentina se puso el foco en el manejo de la presión arterial a través del Plan Nacional de Prevención, Diagnóstico y Tratamiento de la HTA en el Primer Nivel de Atención, insumo fundamental dentro de la estrategia de Cobertura Universal de Salud. Particularmente, en La Rioja se concentró el Programa a través de los centros de atención primaria de la salud (CAPS), adonde se atiende la mayoría de la población y sobre todo aquella que aún no tuvo eventos cardiovasculares.
Según describió el Dr. Rosende, quien es además referente nacional del proyecto HEARTS, la búsqueda de los pacientes se hizo mediante los equipos nucleares de Salud Familiar integrados por un médico, una enfermera y un promotor comunitario. Así, cada equipo distribuido en determinada cantidad de manzanas, iba casa por casa revisando a las familias mediante el control de peso, la talla, el calendario de vacunación y la salud bucal, pero además a esta ronda sanitaria se sumó la medición de la presión arterial con un tensiómetro digital validado.
Con este seguimiento, fueron diagnosticándose progresivamente más personas hipertensas que se ingresaron al sistema, con historias médicas informatizadas. Si la persona era hipertensa, en ese momento el agente sanitario le gestionaba el turno, así, cuando iba al centro de salud el enfermero volvía a tomarle la presión con un equipo similar y ahí se confirmaba el diagnóstico; ya con dos tomas de presión elevadas se procedía a seguir un protocolo que indica la prescripción de medicación y un control mensual. En cada visita, si la presión seguía sin ser controlada, se agregaban medicamentos, además se hizo un monitoreo para que el paciente no faltara a la consulta y así reforzar la adherencia.
“Como resultado, las cifras correspondientes al primer semestre del Programa en La Rioja muestran en promedio un aumento del 20% en la cantidad de pacientes diagnosticados y 30% más de hipertensos tratados, lo que demuestra que un hipertenso que se detecta tiene oportunidad de ser tratado y controlado”, subrayó el Dr. Rosende.
En opinión de los especialistas, para mantener los valores de la presión controlados, más del 95% de los pacientes va a necesitar fármacos, incluso las personas más cumplidoras que reducen el consumo de sal y hacen ejercicio, en algún momento van a necesitar medicación, porque con los años las arterias se van endureciendo y la presión aumenta.
El estudio PURE, que incluyó un número superior a 150 mil pacientes de más de 50 países de todo el mundo, mostró que la hipertensión arterial por sí sola explica aproximadamente el 30% del riesgo de un accidente cerebrovascular (ACV), el 15% del riesgo de un infarto y el 20% del riesgo de morirse de causa cardiovascular.
Según indicó el Dr. Rosende, “lo que vimos también es que a través de esta iniciativa aumentó la proporción de pacientes con terapia combinada, es decir, que toman más de un fármaco para la presión arterial, este incremento fue en promedio de un 40%. Esto es importante porque más del 80% de los pacientes va a necesitar dos o más fármacos para tratar la hipertensión arterial, el 60% va a necesitar 2 fármacos, un 15% va a precisar 3 fármacos, incluso un 5% necesitará más de 3 fármacos, que son los hipertensos más graves, mientras que solo un 10% de los hipertensos puede ser manejado con un solo fármaco”.
Los médicos tienen que tomar la presión y, si el valor está por arriba de 130/80, derivarlo al médico clínico o al cardiólogo. Un punto importante es la utilización de aparatos digitales de brazo porque los tensiómetros aneroides deben ser controlados cada 6 meses y esto no se hace; además hay que tener mangos especiales para personas con obesidad, que tampoco no los tiene nadie, entonces el valor que da no es bueno. Hay que educar, difundir la problemática y crear conciencia”, concluyó el Dr. Majul.
(Dr. Claudio R. Majul – MN 66.946. Ex director del Consejo Argentino de Hipertensión Arterial de la Sociedad Argentina de Cardiología, SAC. Miembro de las Guías de Hipertensión Arterial de la Secretaría de Gobierno de Salud de la Nación).


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