Investigación de la Comisaría Primera y Policía Científica.
La investigación por un ingreso al comercio “Sancho Pancho” permitió individualizar a Sebastián Gustavo Molina Oviedo mediante registros de cámaras y un rastro de pie calzado. Posteriormente, fue relacionado con la sustracción de un teléfono en una iglesia y aprehendido cuando intentaba llevarse productos de otro comercio.

La Policía Provincial identificó a Sebastián Gustavo Molina Oviedo como presunto autor de un robo ocurrido el 28 de agosto en el comercio “Sancho Pancho”, ubicado en Plaza Piedrabuena, y posteriormente lo vinculó con otros dos hechos registrados en la ciudad.
El primer episodio fue advertido cuando una empleada llegó al establecimiento y constató que uno de los vidrios se encontraba roto. Desde el exterior pudo observar además que el interior del local estaba revuelto, por lo que se dio intervención al personal policial.
A partir de las tareas investigativas, efectivos de la Comisaría Primera analizaron las cámaras de seguridad del comercio, mientras que personal de Policía Científica levantó un rastro de pie calzado. Estas diligencias permitieron establecer la identidad del presunto autor.
En el marco de la investigación se realizó una requisa personal a Molina Oviedo, durante la cual fueron secuestrados distintos elementos que guardarían relación con el hecho.
Asimismo, los investigadores establecieron que el mismo hombre estaría vinculado con otro episodio ocurrido durante julio en una iglesia ubicada en Antártida Argentina N.º 196, donde fue sustraído un teléfono celular marca Motorola.
En este caso, el análisis de las cámaras de seguridad permitió observar a Molina Oviedo en el interior del establecimiento en momentos cercanos al hecho. Su identificación se realizó a partir de características fisonómicas coincidentes con las del sospechoso.
Finalmente, el 30 de agosto se registró un tercer episodio en el comercio “La Anónima”, ubicado sobre calle San Martín. Según se informó, Molina Oviedo habría intentado sustraer dos desodorantes y chicles, ocultándolos entre sus prendas.
La situación fue advertida por personal policial, que intervino antes de que pudiera retirarse del establecimiento y procedió a su aprehensión.
La investigación continúa con intervención de la Justicia provincial para determinar las responsabilidades correspondientes en cada uno de los hechos.