Derivaciones judiciales tras pelea a la salida de un boliche.
Lisandro Morales formalizó una denuncia penal por lesiones contra los hermanos Marcelo e Iván Almonacid, luego del violento episodio ocurrido en Maipú y Belgrano. El joven de 20 años debió ser trasladado al Hospital Regional Ushuaia, con politraumatismos causados por golpes de puños y patadas.

El caso de la violenta pelea registrada en la madrugada del domingo 22 de febrero en la zona de Maipú y Belgrano, en Ushuaia, sumó un nuevo capítulo. El joven que resultó lesionado, Lisandro Morales, de 20 años, decidió radicar una denuncia penal contra los hermanos Marcelo e Iván Almonacid, ambos de 24 años, por las agresiones sufridas a la salida de un local bailable.
Según pudo saberse, Morales fue dado de alta tras permanecer algunas horas en observación en el hospital local y posteriormente formalizó la denuncia por lesiones. Hasta el momento, los hermanos Almonacid habían sido aprehendidos por infracción contravencional al artículo 77 de la Ley Provincial N.º 1024.
El enfrentamiento ocurrió cuando personal de la Comisaría Primera fue convocado ante una gresca generalizada protagonizada por un grupo numeroso de jóvenes. Al llegar al lugar, los efectivos encontraron a Morales tendido sobre el pavimento, semi desvanecido, mientras era agredido con golpes de puño y patadas, incluso en la zona de la cabeza.
De acuerdo con lo informado, los uniformados debieron intervenir con gran esfuerzo para dispersar a los atacantes, en medio de un clima de extrema violencia que incluso provocó caídas y lesiones en algunos efectivos.
Además de los hermanos Almonacid, también fue aprehendida Valeria Ruth Erica Tolaba, de 33 años, acusada de atentado y resistencia a la autoridad. Tolaba no tenía vínculos con los hermanos imputados, y es familiar de Morales.
El hecho fue registrado por testigos con teléfonos celulares y las imágenes circularon rápidamente en redes sociales, generando fuerte impacto por el nivel de agresividad contra el joven cuando ya se encontraba en el suelo.
La escena evocó el ataque ocurrido el 18 de enero de 2020 en Villa Gesell, donde Fernando Báez Sosa fue asesinado tras una golpiza grupal a la salida de un boliche. En Ushuaia, aunque el desenlace fue distinto, la modalidad del ataque reavivó el debate sobre la violencia juvenil nocturna.
Con la denuncia formalizada por la presunta víctima, el caso podría avanzar ahora en sede penal más allá del encuadre contravencional inicial.