Río Grande.
La secretaria municipal de Género y Desarrollo Comunitario, Ivana Ybars, sostuvo que crecen los pedidos vecinales de ayuda para pagar el gas a la vez que advirtió un agravamiento de la situación social.

Ivana Ybars, secretaria municipal de Género y Desarrollo Comunitario de Río Grande.
El crecimiento del número de familias que ya no logran afrontar el pago del gas viene evidenciándose en las oficinas municipales de Río Grande y llevó al Ejecutivo local a solicitar formalmente en los últimos días a la empresa Camuzzi Gas del Sur que suspenda los cortes del suministro durante el invierno y evalúe mecanismos excepcionales de pago de deudas.
La situación fue expuesta por la secretaria de Género y Desarrollo Comunitario, Ivana Ybars, quien sostuvo que el pedido elevado por el intendente Martín Pérez surgió de una realidad que —según aseguró— golpea diariamente a los hogares de muchos riograndenses.
“Estamos atravesando una situación social y económica que se profundiza día a día. Lo vemos en cada barrio y en cada familia que se acerca al Municipio buscando ayuda para resolver necesidades básicas”, afirmó.
Según detalló la funcionaria, la demanda de asistencia social aumentó entre un 30% y un 40% respecto del año pasado y, dentro de ese universo, crecieron especialmente las consultas vinculadas con deudas por el servicio de gas.
“Cada vez son más las familias que llegan con montos adeudados importantes y manifiestan que no pueden afrontar los planes de pago existentes. Es notable cómo aumentaron las consultas por deudas de servicios, alquileres, alimentos y compra de medicamentos”, indicó.
Desde el área social señalaron que uno de los problemas detectados es que muchos hogares deben afrontar simultáneamente las cuotas de regularización más el consumo mensual corriente, una combinación que —afirman— se volvió difícil de sostener en el actual contexto económico.
Ybars sostuvo que la situación no se limita al acceso a los servicios públicos y describió un escenario más amplio de necesidades crecientes.
“Recibimos consultas de personas mayores que no pueden comprar sus medicamentos, de familias con dificultades para sostener un alquiler y de hogares que necesitan asistencia alimentaria”, señaló.
En ese contexto, explicó que el Municipio puso a disposición de la empresa prestataria sus equipos sociales para colaborar en la identificación y evaluación de los casos de mayor vulnerabilidad, con el objetivo de evitar interrupciones del suministro durante los meses más fríos.
La funcionaria remarcó que, en una ciudad con las características climáticas de Río Grande, el acceso al gas adquiere una dimensión distinta a la de otros servicios. “Estamos hablando de un servicio esencial para sostener condiciones básicas de vida durante el invierno”, concluyó.