Con las intensas heladas aumentan las infecciones respiratorias.
Cada vez son más frecuentes los casos en escuelas, lugares de trabajo y hogares fueguinos. El virus de la influenza A es el predominante esta temporada y las autoridades sanitarias recomiendan extremar las medidas de prevención para evitar complicaciones.

Es difícil encontrar por estos días una conversación en Tierra del Fuego en la que no se mencione a alguien engripado. En una oficina, en una escuela, entre familiares o amigos, los cuadros respiratorios se multiplicaron con la llegada de las intensas heladas y el invierno más crudo. La percepción cotidiana encuentra respaldo en las estadísticas oficiales: la circulación del virus de la influenza aumentó en todo el país y las internaciones por gripe crecieron un 48 por ciento respecto del mismo período del año pasado.
El último Boletín Epidemiológico Nacional informó además que cuatro de cada diez virus respiratorios detectados corresponden a influenza A, actualmente el virus predominante en la temporada invernal.
Las condiciones propias del invierno fueguino contribuyen a esa propagación. Las bajas temperaturas obligan a permanecer durante más tiempo en ambientes cerrados y con escasa ventilación, lo que facilita la transmisión del virus mediante pequeñas gotas que se expulsan al toser, estornudar o incluso al hablar.
La gripe o influenza es una infección viral que afecta la nariz, la garganta y los pulmones. Aunque la mayoría de las personas evoluciona favorablemente con reposo e hidratación, puede provocar complicaciones importantes en adultos mayores, niños pequeños, embarazadas y personas con enfermedades crónicas.
¿CÓMO RECONOCER UNA GRIPE?
Los síntomas más frecuentes son:
- Fiebre.
- Tos persistente.
- Dolor de garganta.
- Congestión nasal.
- Dolor muscular y de cabeza.
- Cansancio intenso.
- Escalofríos.
- Pérdida del apetito.
- En algunos casos, náuseas, vómitos o dolor abdominal.
¿CUÁNDO HAY QUE CONSULTAR RÁPIDAMENTE?
No conviene esperar si aparecen:
- Dificultad para respirar.
- Dolor u opresión en el pecho.
- Fiebre alta que no cede.
- Somnolencia o confusión.
- Empeoramiento luego de una aparente mejoría.
- Síntomas en bebés, adultos mayores o personas con enfermedades de base.
¿QUÉ HACER SI APARECEN LOS SÍNTOMAS?
- Permanecer en el domicilio y evitar asistir al trabajo o a la escuela.
- Descansar e hidratarse.
- No automedicarse con antibióticos, ya que no actúan contra los virus.
- Consultar al médico, especialmente si se integra un grupo de riesgo.
- Si el profesional lo indica, iniciar cuanto antes el tratamiento antiviral. Su mayor eficacia se obtiene dentro de las primeras 48 horas.
¿CÓMO PREVENIR EL CONTAGIO?
- Vacunarse si integra los grupos de riesgo.
- Lavarse frecuentemente las manos.
- Ventilar los ambientes, incluso cuando hace frío.
- Cubrirse con el pliegue del codo al toser o estornudar.
- Evitar compartir vasos, cubiertos o mate.
- Permanecer en el domicilio al menos 24 horas después de desaparecer la fiebre sin utilizar medicamentos para bajarla.
A TENER EN CUENTA
La gripe no es un simple resfrío: puede derivar en neumonía, afectar el corazón e incluso causar la muerte en personas vulnerables.