

Tierra del Fuego no puede quedar estigmatizada mundialmente por un brote cuya procedencia aún no fue determinada científicamente.
Las propias autoridades epidemiológicas fueguinas afirmaron que la posibilidad de contagio en Ushuaia es “prácticamente nula”, destacando que:
•La provincia no registra casos históricos de hantavirus desde 1996.
•No existen antecedentes epidemiológicos locales compatibles con circulación activa.
•Tampoco existe evidencia consolidada sobre presencia significativa del ratón colilargo como reservorio activo en Tierra del Fuego.
•Los pasajeros afectados recorrieron durante meses zonas endémicas de Chile y otras provincias argentinas antes de embarcar en el crucero MV Hondius.
•El tiempo de incubación conocido del hantavirus no coincide con una exposición de apenas dos días en Ushuaia.
Sin embargo, distintos medios internacionales comenzaron a instalar la idea de que el origen del brote estaría en Tierra del Fuego, generando un impacto potencialmente muy grave sobre la imagen sanitaria y turística fueguina, especialmente sobre Ushuaia como principal puerta de entrada a la Antártida.
Resulta indispensable exigir una investigación epidemiológica integral y transparente que contemple TODO el recorrido previo de pasajeros y tripulantes del buque, incluyendo:
•Estadías anteriores en regiones endémicas.
•Posibles contactos interhumanos.
•Escalas portuarias previas.
•Tiempos reales de incubación.
•Cadenas de contagio posteriores al desembarco.
La transmisión interhumana de algunas variantes de hantavirus obliga precisamente a evitar conclusiones apresuradas o simplificaciones mediáticas.
También debe comprenderse que Ushuaia ocupa un lugar estratégico en el turismo antártico internacional. Cualquier señalamiento sanitario no comprobado puede afectar seriamente:
•el turismo,
•la actividad portuaria,
•las expediciones antárticas,
•el empleo local,
•y la competitividad regional de Tierra del Fuego.
Por ello, comerciantes, operadores turísticos, científicos, dirigentes y medios fueguinos deberían actuar con responsabilidad y firmeza para defender la imagen de la provincia basándose exclusivamente en evidencia científica verificable.
No se trata de negar la gravedad sanitaria del hecho.
Se trata de evitar que hipótesis no comprobadas terminen causando un daño económico, turístico e institucional irreversible para Tierra del Fuego.
*Comandante del Escuadrón 44 de Gendarmería Nacional en Ushuaia, retirado.