En los últimos cinco años.
Un informe privado advierte que el subrégimen pasó de más de 12.800 puestos de trabajo directos en 2021 a apenas 6.570 en la actualidad. Aunque en junio se registraron ínfimas señales de recuperación en la producción y el empleo electrónico, la actividad continúa muy debilitada y por debajo de los niveles históricos.

La industria de Tierra del Fuego atraviesa una de las etapas más difíciles de los últimos años. Un informe elaborado por la consultora Ecotono Economic Consulting revela que el subrégimen industrial empleó en junio a 6.570 trabajadores directos, prácticamente la mitad de los que registraba en 2021, cuando el sector superaba los 12.800 puestos laborales.
El dato refleja la magnitud del retroceso sufrido por la actividad manufacturera fueguina durante los últimos cinco años. En términos porcentuales, la pérdida alcanza el 49% del empleo industrial, un indicador que supera incluso la caída interanual registrada en los últimos doce meses.
Precisamente, respecto de junio de 2025, el informe señala que el empleo descendió un 32,5%, aunque durante el último mes prácticamente no mostró variaciones, con una disminución desestacionalizada de apenas 0,4%.
El informe, elaborado por el economista Federico Rayes, indica que la industria electrónica continúa siendo el principal motor del subrégimen, concentrando 5.039 trabajadores, equivalentes al 77% del empleo industrial provincial. Sin embargo, el sector también es el que más sufrió el impacto de la caída del consumo, la menor producción y los procesos de reorganización que atravesaron las empresas durante el último año.
A pesar del fuerte deterioro acumulado, junio dejó algunos indicadores que podrían interpretarse como un freno a la caída, aunque en niveles ínfimos.
Durante ese mes la industria electrónica incorporó 139 nuevos trabajadores, mientras que la producción alcanzó aproximadamente 652.000 unidades, un 12% más que en mayo.
No obstante, la comparación con el año anterior continúa siendo muy desfavorable e insignificante si se toman como referencia las cifras de un lustro atrás.
La fabricación de productos electrónicos cayó 44% respecto de junio de 2025, un año malo también, y acumula una disminución del 37% en el primer semestre del año.
El relevamiento de la consultora también analizó otros sectores industriales.
La actividad textil mostró una recuperación mensual, con incrementos del 5% en tejidos y del 31% en blanquería, aunque todavía mantiene niveles inferiores a los del año pasado.
En la industria plástica, el comportamiento fue dispar. La producción de compuestos de PVC y polietileno acumuló una mejora del 3,3% durante el primer semestre, mientras que la fabricación de envases, tapas y preformas PET retrocedió 4,7%.
MUY LEJOS DE LOS NIVELES DE 2021
Para Ecotono, la industria fueguina comienza a mostrar algunos signos de estabilización luego del fuerte ajuste experimentado durante 2025 y comienzos de 2026.
Sin embargo, el informe advierte que la recuperación todavía aparece muy limitada frente al inmenso deterioro acumulado.
Los 6.570 puestos de trabajo actuales contrastan con los más de 12.800 empleos registrados en 2021, una diferencia que refleja la pérdida de casi uno de cada dos puestos laborales en apenas cinco años.
Detrás de los números, los porcentajes y los gráficos hay una realidad mucho más tangible. Cada puesto de trabajo perdido representa una familia que vio alterada su economía, un proyecto que quedó en suspenso y, en numerosos casos, la decisión de dejar Tierra del Fuego para buscar oportunidades en otro lugar. La caída del empleo industrial no sólo se refleja en las estadísticas: también se percibe en barrios con menos movimiento, comercios con menos clientes y una provincia que, lentamente, vio partir a parte de la población que había llegado atraída por el boom de la Ley 19640, nacida en 1972 y activada a partir de 1982. La normativa de desarrollo industrial hizo famosa a Tierra del Fuego como lugar en el que cualquier persona podía llegar al aeropuerto a la mañana y ya estar empleado en una fábrica, a la tarde. Hoy, la realidad es otra.
Según el análisis, detrás de esa caída confluyen la retracción del mercado interno, la disminución de la producción y los procesos de reestructuración implementados por las empresas, factores que mantienen al empleo industrial como uno de los principales desafíos para la economía fueguina.