Vacunación y salud pública.
La titular de la cartera sanitaria provincial, Judit Di Giglio, subrayó la relevancia de sostener las coberturas del calendario de vacunación y advirtió sobre la proliferación de discursos antivacunas. También señaló el aumento de enfermedades de transmisión sexual y la necesidad de reforzar la prevención.

La ministra de Salud, Judit Di Giglio, se refirió a la importancia de cumplir con el calendario vacunatorio obligatorio y cuestionó las expresiones negacionistas difundidas recientemente en un acto realizado en el Congreso. Señaló que las vacunas de calendario “tienen más de un siglo de evidencia científica” y recordó que su obligatoriedad está establecida por Ley. “Cuando la cobertura desciende por debajo del 95%, empiezan a aparecer enfermedades que hacía años no registraban casos graves”, indicó.
La funcionaria mencionó, como ejemplo, el resurgimiento de la tos convulsa. Relató que especialistas del país confirmaron casos fatales luego de décadas sin registrarlos. En Tierra del Fuego, el único niño internado por esta enfermedad tenía el calendario incompleto. “Por nuestras altas coberturas no tuvimos fallecimientos y casi no hubo internaciones”, destacó. También cuestionó la difusión de supuestos fenómenos de “magnetismo” como argumento antivacunas: “Es muy triste ver que se intente instalar eso como evidencia”.
En relación con los avances del calendario nacional, Di Giglio valoró la incorporación de la vacuna contra el virus sincicial respiratorio, aplicada a embarazadas para proteger a los recién nacidos. “Este año las internaciones por bronquiolitis descendieron más del 50%”, señaló. También recordó que el sistema de salud tiene la obligación legal de garantizar la vacunación en el alta neonatal, salvo contraindicación médica, y mencionó casos en los que debió intervenir la Justicia para asegurar su cumplimiento.
Por otra parte, la ministra alertó sobre el incremento de enfermedades de transmisión sexual, fenómeno que atribuyó en parte a la disminución del uso del preservativo. Explicó que, aunque se ampliaron los métodos anticonceptivos gratuitos —como el implante subdérmico—, su efecto se limita a la prevención del embarazo. “Las infecciones de transmisión sexual afectan a todos los grupos etarios. Es necesario volver a poner el foco en la protección”, concluyó.