Se trata de un hombre de 31 años que sobrevivió a cortes que requirieron 90 puntos de sutura.
Abel Panichine denunció haber sido inducido a perder el conocimiento tras beber con una mujer y que, al despertar, estaba gravemente herido dentro de una bañera. Investigan la participación de una ex pareja, un sujeto condenado por cometer hechos crueles y sangrientos, al que pese a los días transcurridos, no fue detenido.

Un violento hecho ocurrido el domingo 22 de marzo en Ushuaia es investigado por la Policía Provincial y la Justicia, luego de que un hombre de 31 años denunciara haber sido drogado y brutalmente atacado mientras se encontraba inconsciente.
El caso tomó estado público recién este miércoles 25, cuando el propio damnificado, identificado como Abel Jesús Panichine, expuso lo ocurrido a través de redes sociales, donde también cuestionó el accionar policial.
El episodio comenzó a conocerse en horas de la mañana del domingo, cuando una empleada de una panadería ubicada en la intersección de Pontón Río Negro y Beauvoir fue sorprendida por la irrupción de un hombre completamente ensangrentado que pedía auxilio.
En el lugar se constató que se trataba de Panichine, quien presentaba múltiples heridas cortantes en el cuerpo y la cabeza. De inmediato se convocó a una ambulancia que lo trasladó al Hospital Regional, donde recibió atención médica y debió ser sometido a suturas que rondaron los 90 puntos.
Panichine dijo haber había mantenido un encuentro con una mujer identificada como Camila Rolón, con quien habría ingerido una cerveza que —según sospecha— contenía algún tipo de sustancia que le provocó un sueño profundo casi inmediato.
Siempre según su versión, al recuperar el conocimiento se encontró dentro de una bañera, con ropa que no le pertenecía y con el cuero cabelludo, la frente y distintas partes del cuerpo con cortes producidos por un elemento filoso. Desorientado y sin la presencia de la mujer en el lugar, logró salir a la vía pública en busca de ayuda.
La investigación quedó a cargo de la Comisaría Segunda y del Juzgado de Instrucción N° 1, a cargo del juez Sergio Pepe, quien ordenó una serie de medidas, entre ellas el allanamiento de una vivienda ubicada en calle Pontón Río Negro al 800, domicilio vinculado a la mujer mencionada.
Durante el procedimiento se secuestraron elementos de interés para la causa, entre ellos prendas con manchas de sangre y objetos cortantes. Además, se detectaron indicios que podrían encuadrarse en una infracción a la Ley de Estupefacientes N° 23.737, lo que motivó la intervención de la Justicia Federal.
Al momento del allanamiento, la vivienda se encontraba sin ocupantes, estableciéndose que Camila Rolón se encontraba en la guardia del Hospital Regional, donde era asistida por lesiones compatibles con golpes y cortes.
Fuentes vinculadas a la investigación señalaron que el encuentro entre Panichine y Rolón habría sido pactado previamente y que en ese contexto se habría producido un consumo de sustancias. En ese escenario, y tras la pérdida de conocimiento del hombre, habría ingresado al lugar una tercera persona, la ex pareja de la mujer, quien habría atacado ferozmente a Panichine, quien se encontraba acostado en la cama de Rolón.
En cuanto al rol de la mujer, también poseedora de antecedentes penales, la investigación la ubica en una situación compleja, ya que aparece mencionada tanto como víctima como presunta partícipe del hecho. Según su versión, habría intentado intervenir para frenar la agresión, resultando también lesionada. No obstante, los investigadores no descartan que el ataque haya sido acordado previamente y que la mujer haya modificado su conducta ante la violencia desplegada.
En paralelo, el propio Panichine expresó su malestar por lo que considera una falta de celeridad en la investigación, cuestionando tanto a la Comisaría Segunda como a la Justicia por la ausencia de detenciones, pese a que su presunto agresor cuenta con antecedentes por hechos de inusitada crueldad y violencia.
El caso continúa en plena etapa investigativa, con múltiples hipótesis abiertas y medidas en curso para determinar con precisión lo ocurrido.