Anticipó la firma de un DNU para ampliar los recursos del Ministerio de Defensa y así avanzar con la obra que comenzó en 2022 y hoy se encuentra paralizada.
Por cadena nacional, el jefe de Estado anunció una serie de medidas destinadas, según planteó, a proteger los recursos naturales de las Islas Malvinas, especialmente el petróleo. El mandatario indicó que la idea es ‘‘incrementar nuestras capacidades en telecomunicaciones’’, dado que ‘‘la base permitirá convertir a la Argentina en un polo logístico central del Atlántico Sur y fortalecer nuestra proyección geopolítica en una región estratégica para el futuro del país’’.

El presidente Javier Milei utilizó la cadena nacional para anunciar una serie de medidas destinadas, según planteó, a proteger los recursos naturales de las Islas Malvinas, especialmente el petróleo. El anuncio se produjo luego de advertir que el proyecto británico Sea Lion tiene previsto iniciar la explotación petrolera offshore en los próximos meses, sin autorización de la República Argentina.
En ese marco, el Gobierno anunció medidas orientadas a fortalecer la “seguridad nacional” y presentó una serie de herramientas destinadas a responder al avance de la explotación de los recursos naturales del archipiélago.
El anuncio de Milei se produjo luego de su rápido viaje a Chile, donde reivindicó la dictadura de Augusto Pinochet, y después de un recorrido de declaraciones que incluyó frases particularmente polémicas sobre las Islas Malvinas. Entre ellas, el ultraderechista había planteado su deseo de “hacer a la Argentina potencia a punto tal que los malvinenses prefieran ser argentinos”, al tiempo que reivindicó la figura de la ex primera ministra británica Margaret Thatcher, responsable política durante la guerra de 1982.
Durante la cadena nacional, Milei sostuvo que el Reino Unido “usurpó” las Malvinas en 1833, implantando una población extranjera y expulsando a sus habitantes locales.
En paralelo, Milei también se refirió a la posición de Washington frente al conflicto. En una entrevista reciente, el Presidente aseguró que está dispuesto a “revisar la postura” de Estados Unidos sobre la cuestión Malvinas, aunque evitó confirmar que exista un cambio concreto en el respaldo estadounidense a la posición británica.
La definición aparece vinculada a la expectativa del Gobierno argentino respecto de la administración de Donald Trump y a la posibilidad de abrir una puerta para modificar el tradicional respaldo estadounidense a la posición del Reino Unido.
El presidente sostuvo que el Gobierno utilizará “todas las herramientas del Estado, diplomáticas, económicas y judiciales y legales, para disuadir a los actores estatales y no estatales que violenten nuestra soberanía”.
Y siguió: “Eso exige leyes adecuadas, organismos del Estado coordinados y herramientas efectivas para avanzar en un objetivo que trasciende a cualquier gobierno”.
En su mensaje, el jefe de Estado nacional advirtió que desde hace 50 años, las Naciones Unidas solicitan a la Argentina y al Reino Unido no realizar acciones unilaterales sobre el territorio mientras se resuelve la controversia de soberanía, incluyendo la explotación de sus recursos naturales. A pesar de ello, agregó, “el proyecto Sea Lion implica algo especialmente grave que no había sucedido nunca: la extracción de un recurso no renovable que pertenece a los argentinos”.
“Si hoy no actuamos con firmeza y celeridad, en pocos meses tendrán la capacidad material de apropiarse de las reservas de petróleo que yacen bajo nuestro mar”, afirmó.
En ese sentido, una de las primeras medidas que anunció el mandatario fue la firma de una resolución que buscará agilizar este proceso de sanciones. “Esta misma noche estaré firmando un decreto para dotar de mayor celeridad a los procedimientos sancionatorios que impone la Ley 26.659 contra quienes participan de iniciativas de extracción de petróleo en territorio argentino bajo ocupación británica”, dijo.
Aquellas empresas involucradas en este tipo de acciones estarán inhabilitadas para operar en territorio argentino. “Quienes operan en nuestras islas a espaldas del Gobierno argentino tendrán que elegir entre una apuesta ilegal en un territorio disputado y una operación rentable y segura en un país soberano con reglas claras y previsibilidad. No se pueden hacer las dos cosas”, resaltó.
En tanto, afirmó que el Gobierno aumentará el presupuesto en el Ministerio de Defensa con el objetivo de construir una base naval integrada en Tierra del Fuego y fortalecer las capacidades del país en las telecomunicaciones. “Esta base nos convertirá en el polo logístico más importante del Atlántico Sur y será fundamental para la proyección geopolítica de la Argentina”, añadió.
Por otro lado, el mandatario señaló: “Estaré enviando al Congreso con carácter urgente un proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional. Primero, modificará la Ley 26659 para endurecer las sanciones y penas contra las compañías vinculadas a operaciones no autorizadas. Los infractores no podrán contratar en territorio argentino, sea con el sector público o privado, y se dispondrá, cuando corresponda, la aplicación del juicio en ausencia”.
“En segundo lugar, la ley creará el Consejo de Seguridad Nacional, que definirá una política de seguridad nacional de aplicación obligatoria y transversal a todo el Estado, articulando Cancillería, Defensa, Inteligencia y Economía”, agregó.
Y continuó: “Le pediremos al Congreso que le otorgue al Consejo las facultades necesarias para que el Estado pueda responder con herramientas económicas y diplomáticas frente a actores estatales o no estatales que amenacen nuestra seguridad nacional”.
Las 14 frases de Javier Milei
- Quiero ser claro con el mundo: las Malvinas son argentinas por historia y por derecho. Las islas formaron parte del territorio argentino desde los orígenes de la nación.
- Los isleños constituyen una población implantada en un territorio ocupado y no tienen un derecho legítimo a la autodeterminación. En consecuencia, los referéndums realizados en las Islas no pueden utilizarse para decidir la soberanía sobre el territorio.
- Además, en el mundo corren vientos de cambios favorables a nuestro reclamo: recientemente, Donald Trump declaró que Estados Unidos está reevaluando su posición histórica respecto a las Malvinas.
- Esta amenaza no es inocua: lo hacen porque saben que Argentina tiene un socio confiable, alineado con los valores occidentales, en una posición de relevancia estratégica que puede ser un aliado valioso en las décadas por venir.
- Esto solo es un hecho inédito. Argentina, en términos geográficos, es un país con recursos naturales en una posición de importancia estratégica a nivel geográfico que no está afectado por la migración descontrolada y los problemas de seguridad nacional que acechan a Europa.
- Si evaluamos las condiciones estructurales de Reino Unido, en cambio, ellos se enfrentan a múltiples crisis de carácter migratorio, demográfico y económico, que difícilmente tengan solución. Es claro que ellos recorren un camino de declive, sin embargo, el futuro de Argentina es floreciente y va a prevalecer.
- Hoy quiero decirles que esta causa nacional, que es nuestro reclamo por las Islas Malvinas, se enfrenta a un nuevo peligro. Desde hace 50 años, las Naciones Unidas solicitan a la Argentina y el Reino Unido no realizar acciones unilaterales sobre el territorio hasta que se resuelva la controversia, incluyendo la explotación de sus recursos naturales.
- Sea Lion es solo uno de los proyectos que están avanzando en nuestras islas. Existen otros proyectos y otras empresas que también representan una amenaza para los intereses estratégicos de la Argentina. Esto significa que hoy nuestra causa nacional enfrenta un peligro claro y urgente y demanda una respuesta proporcional. No lo vamos a permitir. La Argentina no se quedará de brazos cruzados.
- Además, firmaremos hoy mismo un decreto de necesidad y urgencia para ampliar los recursos del Ministerio de Defensa con el fin prioritario de construir una base naval integrada en Tierra del Fuego e incrementar nuestras capacidades en telecomunicaciones. Esta base nos convertirá en el polo logístico más importante del Atlántico Sur y será fundamental para la proyección geopolítica de la Argentina.
- A su vez, estaré enviando al Congreso con carácter urgente un proyecto de ley de defensa de la soberanía nacional.
- En segundo lugar, la ley creará el Consejo de Seguridad Nacional, que definirá una política de seguridad nacional de aplicación obligatoria y transversal a todo el Estado, articulando Cancillería, Defensa, Inteligencia y Economía.
- Por último, le pediremos al Congreso que le otorgue al Consejo, las facultades necesarias para que el Estado pueda responder con herramientas económicas y diplomáticas frente a actores estatales, o no estatales que amenacen nuestra seguridad nacional.
- Les pedimos a quienes son amigos de la Argentina que no miren para otro lado cuando se vulnera nuestra soberanía y se llevan nuestros recursos.
- Por eso quiero invitar a toda la dirigencia política, económica y social de la Argentina, a sumarse con una misma voz a este reclamo. Porque este reclamo es justo.