Investigan las circunstancias del fallecimiento ocurrido en Radman.
Un hombre joven, identificado como Julio César Bordón, fue encontrado con un severo cuadro de hipotermia junto a su automóvil sobre la Ruta Complementaria «B». Era un hombre con experiencia en tareas de campo y había salido de pesca junto a un camarada. La Justicia intenta reconstruir qué ocurrió.

Julio César Bordón era oriundo de la localidad formoseña de Palma Sola e integrante de Gendarmería Nacional.
La Justicia investiga las circunstancias que rodearon la muerte del gendarme Julio César Bordón, quien fue encontrado el martes último con un avanzado cuadro de hipotermia en inmediaciones de la zona de Radman y falleció mientras era trasladado de urgencia hacia el Hospital Regional Río Grande, a bordo de un móvil policial.
El caso fue caratulado en forma preliminar como «averiguación de causa de muerte» por el Juzgado de Instrucción Nº 1 del Distrito Judicial Norte, a cargo de la jueza María Rosa Santana Santana, mientras se procura establecer qué sucedió durante las horas previas al hallazgo.
Todo comenzó cuando pobladores rurales advirtieron la presencia de un Volkswagen Polo rojo estacionado durante varias horas sobre la Ruta Complementaria «B», una situación que les llamó la atención y motivó el aviso a la Policía.

Al arribar al lugar, efectivos de la Brigada Rural encontraron a Bordón con un grave deterioro físico y evidentes signos de hipotermia. De inmediato iniciaron el traslado hacia Río Grande, aunque su estado se agravó durante el viaje.
Antes de llegar al hospital, el gendarme sufrió un paro cardíaco. Los policías detuvieron la marcha del móvil e iniciaron maniobras de reanimación cardiopulmonar, pero pese a los esfuerzos no lograron revertir el cuadro.
Horas más tarde se pudo dar con una persona que dijo haber compartido parte de la jornada con Bordón, también integrante de Gendarmería Nacional y cuya identidad no fue difundida. Según manifestó, ambos habían aprovechado que se encontraban de franco para salir de pesca por la zona, aunque en determinado momento se habrían separado.
El hombre fue convocado a prestar declaración testimonial para reconstruir los movimientos de ambos y determinar en qué circunstancias quedó solo Bordón.

El hallazgo con vida del gendarme Julio César Bordón fue posible gracias al llamado a la Policía realizado por pobladores rurales que se extrañaron ante la permanencia por varias horas en la zona, de un rodado estacionado sin ocupantes.
Por el momento, la investigación mantiene varios interrogantes abiertos.
Uno de los aspectos que más llama la atención de los investigadores es que Bordón era un efectivo con experiencia en actividades de campo, habituado a desenvolverse en ambientes rurales y conocedor del sector donde fue encontrado.
Además, su vehículo permanecía en el lugar, una circunstancia que hasta el momento no tiene una explicación pública y que forma parte de las diligencias ordenadas por la Justicia.
Será la autopsia, junto con las restantes medidas probatorias y los testimonios incorporados al expediente, la que permitirá establecer si la hipotermia fue la causa determinante del fallecimiento y reconstruir qué ocurrió durante las horas previas al hallazgo.