Juicio por abuso sexual infantil en Río Grande.
La Fiscalía consideró acreditado que Sergio Martínez aprovechó la confianza de una familia amiga para abusar durante meses de una niña de 7 años. Solicitó una condena de 5 años de prisión, unificada con una pena previa por otro delito sexual, y reclamó su inmediata detención. El veredicto se conocerá el viernes.

La fiscal Mónica Macri solicitó el miércoles último una condena total de 7 años de prisión para Sergio Martínez, el hombre juzgado en Río Grande por presuntos abusos sexuales cometidos contra una niña de 7 años en el año 2021.
Durante su exposición, la representante del Ministerio Público sostuvo que los abusos se habrían prolongado durante varios meses y que el acusado se aprovechó de la confianza que mantenía con la familia de la víctima.
Según la acusación, Martínez había comprado un automóvil al padre de la niña y concurría frecuentemente al domicilio familiar alegando problemas mecánicos del vehículo, a modo de excusa para acercarse a la menor. Macri consideró que esas visitas le permitieron generar un vínculo de confianza, al punto que el padre de la nena lo trataba como a un amigo, ignorando que cada vez que se daba vuelta, el sujeto tocaba a su hija en sus partes íntimas o la sometía a otras prácticas sexuales.
Macri consideró acreditado el delito de abuso sexual gravemente ultrajante y requirió una pena de 5 años de prisión. Además, pidió que esa condena sea unificada con otra anterior de 2 años que pesa sobre el acusado por un delito también vinculado a abuso sexual, lo que elevaría la pena única a 7.
El pedido fue realizado durante los alegatos finales del juicio oral y no público que se desarrolla ante el Tribunal de Juicio en lo Criminal del Distrito Judicial Norte, integrado por los jueces Verónica Marchisio, Juan José Varela y Pedro Fernández y cuyo veredicto será anunciado el próximo viernes.
En contraposición al planteo de la Fiscalía, el defensor oficial Eduardo Tepedino pidió la absolución de Martínez al sostener que durante el debate no se reunieron pruebas suficientes para acreditar los hechos denunciados. No obstante, planteó de manera subsidiaria que, si el Tribunal considerara probada la existencia de un delito, el caso sea encuadrado como abuso sexual simple, una figura de menor gravedad que la sostenida por la acusación.