Mientras que el acto oficial por la celebración de Janucá en Ushuaia se desarrolló normalmente, otra ceremonia generó controversia.
El Centro de Ex Combatientes de Malvinas acusó en un comunicado a “practicantes de la religión judía” , de realizar una práctica religiosa en la ermita de la Virgen de Luján emplazada en el cenotafio. En un video se ve el uso de un candelabro cuyas velas encendidas dejaron marcas en el sector posterior de la bóveda de la Virgen.

Personas vistiendo el atuendo característico de la comunidad judía (kipá y sombrero de ala), apoyan su tradicional candelabro (januquiá) con velas encendidas en la pared posterior de la cripta de la Virgen «Nuestra Señora de Malvinas».
Por cuarto año consecutivo, Ushuaia fue sede de la celebración de Janucá, la festividad judía conocida como la Fiesta de las Luminarias. El acto oficial se llevó adelante en la Plaza Cívica y contó con la participación de autoridades del Ejecutivo, la Legislatura y otros organismos, además de referentes comunitarios y vecinos. La actividad fue organizada por el Seminario Rabínico Latinoamericano Marshall T. Meyer y la Comunidad Judía de Tierra del Fuego, y se desarrolló conforme a lo previsto, sin que se registraran incidentes.
La celebración conmemora, según la tradición judía, el milagro ocurrido hace más de dos mil años, cuando el aceite de la januquiá —el candelabro de ocho brazos más uno central— permaneció encendido durante ocho días. El acto central incluyó el encendido de las velas y fue presentado como un espacio de encuentro cultural y convivencia comunitaria. La festividad se extendió entre el 14 y el 22 de diciembre.

El humo generado por las velas del candelabro ceremonial dejó impresas marcas sobre la bóveda de la Virgen, próxima a la llama votiva y el listado de soldados fallecidos durante el conflicto de 1982. Se ignora la simbología que representó la acción, interpretada como un acto de profanación.
En paralelo, y de manera ajena a la ceremonia oficial, comenzaron a circular en redes sociales imágenes de otro ritual que no tuvo lugar en la Plaza Cívica, sino en la Plaza Islas Malvinas de Ushuaia. En los registros se observa a un grupo de personas, vestidas con atuendos similares a los utilizados en la celebración oficial y portando un candelabro de características semejantes, realizando cánticos y oraciones en el sector posterior de la ermita donde se encuentra la imagen de “Nuestra Señora de Malvinas”. Dicha imagen religiosa se encuentra emplazada junto al cenotafio y la llama votiva en homenaje a los caídos en la Guerra de Malvinas de 1982. Se trata de una advocación de la Virgen de Luján y de una réplica de la imagen entronizada en el Cementerio de Darwin, con un profundo valor simbólico y espiritual para los ex combatientes y la comunidad argentina. La imagen fue bendecida además por el Papa Francisco y recorrió distintas provincias del país, incluyendo la Antártida Argentina, como gesto de memoria y acompañamiento espiritual.
Según se pudo averiguar, hasta ahora no se logró determinar si quienes participaron de este segundo ritual fueron las mismas personas que intervinieron en el acto oficial de Janucá o si se trató de otros individuos. La situación generó malestar en distintos sectores de la comunidad y motivó un comunicado del Centro de Ex Combatientes de Malvinas de Ushuaia, en el que expresaron su repudio por lo ocurrido.

La Virgen de Luján emplazada en la Plaza Islas Malvinas es una réplica de la imagen entronizada en el Cementerio de Darwin, con un profundo valor simbólico y espiritual para los ex combatientes y la comunidad argentina. Fue bendecida además por el Papa Francisco.
En el texto difundido, la entidad señaló que el monumento y la plaza “han sido escenario de actos que nada tienen que ver con homenajear a quienes dieron su vida por esta nación”, y advirtió que el episodio provocó reacciones negativas, incluso expresiones antisemitas, las cuales calificaron como repudiables y ajenas a la convivencia social.
Asimismo, informaron que mantuvieron una reunión con representantes de la comunidad judía local, quienes les manifestaron sus disculpas y su desconocimiento de la situación, aclarando que la ceremonia de Janucá oficialmente declarada de interés municipal y provincial ya se había realizado conforme a las autorizaciones correspondientes en la Plaza Cívica.
Por otra parte, a través de la cuenta de YouTube “Unión Malvinizadora Argentina”, el integrante Luciano Moreno difundió un video en el que cuestionó lo ocurrido y acusó a personas de origen israelí de haber profanado el Monumento a los Héroes de Malvinas. En su mensaje, expresó su malestar por la realización de un acto religioso en el sector posterior de la ermita y reclamó una postura pública de las instituciones representativas de la comunidad judía, además de una mayor intervención de las autoridades.
Según pudo averiguar este medio, hasta el momento no se radicó denuncia penal alguna en relación a los hechos difundidos en redes sociales, ni se registraron, hasta el momento, comunicaciones oficiales públicas de descargo por parte de la comunidad judía mencionada en el comunicado del Centro de Ex Combatientes.