Una denuncia que se remonta a cuatro años atrás llega a instancia de definición.
La denunciante afirmó que fue abusada en su vivienda tras una reunión posterior a una fiesta nocturna, mientras que el imputado, un ex militar del BIM 5, sostuvo que la relación sexual con su compañera de trabajo fue consentida. La fiscal pidió para el hombre 8 años de cárcel y el defensor, la absolución.

En el marco de un juicio oral a puertas cerradas que se desarrolla en Río Grande, la fiscal especializada en Género y Violencia Intrafamiliar, Mónica Macri, solicitó una pena de 8 años de prisión para un ex integrante del Batallón de Infantería de Marina Nº 5, acusado del delito de abuso sexual con acceso carnal.
El imputado, de apellido Benítez y 34 años de edad, llega al proceso en libertad y es asistido por el defensor oficial Eduardo Tepedino, quien requirió su absolución al considerar que no existen pruebas que acrediten la existencia de un forzamiento.
Según la acusación, el hecho ocurrió en noviembre de 2022, en el domicilio de la denunciante, quien era compañera de trabajo del acusado en el ámbito militar. De acuerdo al relato expuesto en el juicio, ambos habían participado de una salida nocturna junto a otro integrante de la fuerza y posteriormente se trasladaron a la vivienda de la mujer para continuar departiendo y bebiendo.
La fiscal sostuvo que, en ese contexto, y luego de que uno de los presentes se retirara, el imputado habría accedido carnalmente a la mujer sin su consentimiento.
Durante el debate, la denunciante ratificó su acusación en todos sus términos y señaló que el episodio se produjo cuando se encontraba en su habitación, donde además estaba presente su hijo menor de edad.
Por su parte, al momento de prestar declaración indagatoria, Benítez afirmó que la relación sexual fue consentida, y dijo haberse sorprendido al tomar conocimiento de la denuncia en su contra.
La defensa hizo hincapié en la ausencia de pruebas objetivas que acrediten la existencia de violencia o falta de consentimiento, señalando que no se realizaron pericias que evidencien lesiones compatibles con un abuso.
El Tribunal de Juicio, presidido por Verónica Marchisio e integrado por los jueces Eduardo López y Juan José Varela, dispuso un cuarto intermedio, luego del cual el imputado podrá expresar sus últimas palabras antes de que se dé a conocer el veredicto.