Cómo es el nuevo sistema.
Los talleres mecánicos solo deberán acreditar “capacidad técnica suficiente” e inscribirse en un registro. El Estado dejará el precio librado a la decisión de los privados.

El Gobierno nacional dispuso la apertura definitiva del Registro Nacional de Talleres de Inspección Técnica de Vehículos con la promesa de ampliar la oferta de lugares para realizar la Revisión Técnica Obligatoria (RTO). El sistema es aplicado por cada jurisdicción, con lo cual deberán adherir expresamente al régimen.
A partir de esta reforma, cualquier taller, concesionaria o importador que demuestre “capacidad técnica suficiente” podrá inscribirse para realizar los controles, sin importar la radicación del vehículo que deba ser inspeccionado.
El objetivo oficial que proclama el Gobierno es la búsqueda de remover las “barreras para el ejercicio de la actividad”, tras considerar que el cierre previo del registro tuvo un impacto negativo en la disponibilidad del servicio para los usuarios.
La medida fue oficializada este miércoles mediante la Resolución 32/2026 de la Secretaría de Transporte, publicada en el Boletín deicial.
CUÁLES SON LOS CAMBIOS
Uno de los cambios centrales es la unificación del régimen de control. Los talleres inscriptos ahora podrán realizar la revisión de “todo tipo de vehículos, ya sean de uso particular o comercial, de pasajeros o de carga, antiguos o especiales”.
Según el decreto, el registro será “abierto, público, gratuito y digital”, operando íntegramente a través de la plataforma de Trámites a Distancia (TAD).
Asimismo, se establece que el Certificado de Revisión Técnica (CRT) contará con una versión digital que tendrá “la misma validez que la identificación física” u oblea que se adhiere al parabrisas del vehículo.
En materia de precios, el Gobierno profundizó su decisión de ir contra cualquier intervención del Estado y dispone “limitar de toda intervención que implique la fijación de precios”, por lo que todo quedará librado a la decisión de “del mercado”.
El único rol estatal será ahora la registración técnica, el control de estándares y la emisión de la documentación que acredita el estado de los vehículos.