El nuevo esquema operativo para los campos hidrocarburíferos de Tierra del Fuego.
Alejandro Eloff explicó que las áreas maduras todavía conservan oportunidades, aunque requieren trabajos de detalle, tecnología y un estricto control de costos. También señaló que algunos pozos perforados y no terminados por YPF podrían generar las primeras respuestas productivas de esta etapa.

Director de Terra Ignis Energía, Alejandro Eloff, sobre las áreas maduras: “El camino que se ha emprendido es el correcto”.
El director de Terra Ignis Energía, Alejandro Eloff, analizó el escenario que se abre para las áreas hidrocarburíferas maduras de Tierra del Fuego y sostuvo que todavía existen oportunidades para extender su vida productiva, aunque con volúmenes inferiores a los registrados durante las etapas de mayor desarrollo de los yacimientos.
En diálogo con la prensa, Eloff explicó que la recuperación dependerá de un trabajo técnico de detalle, nuevas intervenciones sobre pozos existentes, incorporación de tecnología y un manejo preciso de los costos.
El análisis se produce en el marco de la nueva etapa de operación de las áreas transferidas, en la que Terra Ignis, junto a Velitec, trabaja sobre distintas líneas destinadas a sostener la producción y evaluar oportunidades dentro de los campos convencionales.
Una cuenca principalmente gasífera
Eloff señaló que la Cuenca Austral tiene un fuerte perfil gasífero, una característica que condiciona el margen de recuperación de los campos que llevan décadas en explotación.
“El factor de recobro es muy alto. Del gas que está en los reservorios se extrae más del 90% y eso es todo por explotación natural, bajando la presión con compresión”, explicó.
En ese contexto, aclaró que no necesariamente existe un gran volumen de gas remanente que pueda recuperarse simplemente mediante la incorporación de nuevas tecnologías.
Dentro de Tierra del Fuego, las posibilidades varían de acuerdo con cada yacimiento. En San Sebastián, el principal campo onshore de la provincia, los niveles de presión son actualmente muy bajos y el margen de extracción adicional es limitado. Sin embargo, todavía pueden realizarse trabajos para reducir presión, aislar capas de agua y recuperar parte de la producción restante.
En Lago Fuego, en tanto, existen reservorios más cerrados o tight y todavía quedan pozos y trabajos vinculados con punzados y fracturas que podrían desarrollarse.
Más de 70 pozos bajo análisis
Una de las principales herramientas para avanzar sobre estas oportunidades es el trabajo de intervención de pozos existentes. Eloff explicó que el equipo de Workover permite realizar tareas sobre las cañerías de producción, además de punzados, cementaciones y fracturas.
La semana pasada se anunció la llegada a Cruz del Sur de un nuevo equipo de Workover, que comenzó a trabajar sobre los pozos seleccionados para esta etapa. La campaña contempla intervenir más de 70 pozos previamente identificados, con el objetivo de recuperar producción y evaluar nuevas posibilidades dentro de las áreas.
“Se requiere de esa tecnología y mucho estudio de las oportunidades que quedan”, afirmó Eloff, quien definió el trabajo sobre pozos maduros como una tarea “de detalle, de prueba y error muchas veces”, orientada a extender su vida productiva.
También destacó el conocimiento acumulado por los trabajadores de la actividad. “Lo más importante para estos desarrollos, como todo, es el capital humano”, sostuvo, y mencionó la experiencia de geólogos, ingenieros de reservorios y técnicos de operaciones y producción que trabajan en cuencas maduras.
Control de costos para sostener la producción
Eloff diferenció el modelo de trabajo en campos maduros de los grandes desarrollos de nuevos yacimientos. Según explicó, en estas áreas no necesariamente se requieren inversiones extraordinarias, pero sí una fuerte disciplina sobre los costos.
“Es un trabajo más multidisciplinario, más del día a día, y en el cual no es tanta la inversión que se requiere en relación al desarrollo de los yacimientos nuevos, pero sí mucha dedicación, mucho control de costos”, señaló.
“Cada cosa que se hace tiene que estar muy bien pensada para que se pueda hacer lo más económica posible”, agregó.
Y resumió el criterio operativo: “Se tiene que trabajar con un criterio low cost para que lo que queda por hacer sea rentable”.
El director de Terra Ignis recordó que este modelo tiene antecedentes de más de cuatro décadas en distintas cuencas argentinas, donde campos que habían sido operados por YPF pasaron a compañías de menor escala que, en algunos casos, encontraron nuevas oportunidades productivas.
Menor producción, pero nuevas oportunidades
Consultado sobre las expectativas para las áreas fueguinas, Eloff descartó una recuperación hasta los niveles históricos de producción.
“No se va a volver a los niveles de producción que tuvieron, porque los yacimientos más prolíficos ya fueron desarrollados”, afirmó.
Sin embargo, sostuvo que todavía existe margen para recuperar producción. “Lo que va quedando tiene menor magnitud y requiere más trabajo, un trabajo mucho más fino, más multidisciplinario”, explicó.
En ese escenario, identificó tres factores centrales para la continuidad de las operaciones: eficiencia de costos, tecnología y aprovechamiento del capital humano.
Los pozos sin terminar como primeras respuestas
Además de los trabajos sobre campos maduros, Eloff mencionó oportunidades de mayor escala en sectores como CA-2 y Uribe, aunque advirtió que su desarrollo requeriría inversiones más importantes, exploración y nueva infraestructura.
En Uribe, por ejemplo, existen formaciones tight con potencial ubicadas a unos 60 kilómetros de la planta de San Sebastián. Su desarrollo demandaría, entre otras obras, la construcción de un gasoducto y podría implicar inversiones de cientos de millones de dólares.
La situación es diferente en algunos puntos donde YPF dejó trabajos iniciados.
“YPF dejó una serie de pozos perforados sin terminar, sobre los cuales la inversión que queda por hacer es afrontable para la operación de Terra Ignis con Velitec”, señaló Eloff.
A su entender, esos pozos podrían convertirse en los primeros resultados concretos de la nueva etapa. “Creo que van a ser las victorias tempranas y lo que realmente se puede ejecutar”, afirmó.
Para proyectos de mayor escala, como CA-2, Uribe o algunos bloques offshore próximos a la costa, planteó un horizonte diferente, con mayores recursos potenciales pero también mayores requerimientos de inversión, estudios y tiempo.
Un modelo de operación más focalizado
Eloff sostuvo que el esquema aplicado en Tierra del Fuego coincide con experiencias desarrolladas anteriormente en campos maduros de otras cuencas argentinas.
“El camino que se ha emprendido, entiendo que es el correcto”, afirmó.
Desde su experiencia en la industria, explicó que la continuidad de estos yacimientos suele requerir estructuras operativas más pequeñas, con capacidad de decisión directa y un fuerte control económico.
“Para extender la producción hay que cambiar hacia una compañía chica, con ese foco”, señaló.
Para el director de Terra Ignis, la combinación de una operación focalizada, eficiencia de costos, tecnología y experiencia técnica será determinante para establecer cuánto puede extenderse la producción de las áreas maduras de Tierra del Fuego y qué nuevas oportunidades podrán desarrollarse en los próximos años.