Transición en áreas hidrocarburíferas tras la salida de YPF.
La empresa provincial formalizó un acuerdo con un operador para sostener la producción y preservar el empleo, mientras impulsa un plan de remediación ambiental y proyecta nuevas inversiones.

La provincia de Tierra del Fuego avanza en una nueva etapa de su desarrollo energético a partir del proceso de cesión de áreas hidrocarburíferas y la incorporación de un operador que permita sostener la producción y recuperar niveles de actividad.
El punto de partida fue la firma del contrato de cesión con YPF de las áreas Lago Fuego, Los Chorrillos y Tierra del Fuego, aprobado por la Legislatura provincial junto con la prórroga de las concesiones por diez años, hasta 2037.
A partir de ese acuerdo, Terra Ignis inició un proceso de selección de operadores y socios estratégicos. La convocatoria incluyó a diez empresas y grupos inversores, evaluados según antecedentes técnicos, capacidad financiera, experiencia en la industria y propuestas de inversión.
La gerenta legal e institucional de Terra Ignis Energía S.A., Verónica Tito, explicó que “esto no es un final, sino el principio de una nueva etapa”, y agregó que “la intención es sostener la producción, pero también incrementarla en el tiempo, desarrollando el potencial que hoy no está siendo plenamente aprovechado”.
Como resultado del proceso, la empresa firmó un acuerdo con Velitec S.A., que asumirá la operación de las áreas en una etapa inicial, mientras se estructura una Unión Transitoria de Empresas (UTE) para el esquema de largo plazo. El contrato prevé un período operativo acotado para garantizar la continuidad de la producción.
Según se informó, uno de los ejes del acuerdo es la continuidad laboral, ya que la firma incorporará al personal proveniente de YPF vinculado a las áreas. “El sostenimiento de la actividad y del trabajo es un eje indispensable en este proceso”, sostuvo Tito.
En paralelo, se implementa un plan integral de remediación ambiental. En una primera etapa se realiza el cierre técnico de pozos sin productividad mediante procedimientos de sellado y control, supervisados por la Secretaría de Hidrocarburos. El plan contempla el cierre de 107 pozos.
Estas tareas incluyen procesos de punzado, cementación y verificación hasta su cierre en superficie, con el objetivo de asegurar condiciones ambientales adecuadas y concentrar recursos en yacimientos con potencial productivo.
En una segunda etapa se avanzará en la remediación de pasivos ambientales históricos. El asesor ambiental Sergio Federovitsky indicó que ya se completó la identificación y valorización de estos pasivos, junto con la definición de tecnologías y empresas intervinientes.
“Ya estamos en condiciones de iniciar muy prontamente la remediación de los pasivos ambientales, con la decisión de construir un relleno de seguridad para el tratamiento de residuos que no puedan ser gestionados por otras vías”, señaló.
El proceso contempla además la posibilidad de incorporar nuevos socios en función de las necesidades de inversión y desarrollo, en un esquema que busca sostener la actividad y proyectar nuevas oportunidades en el sector hidrocarburífero provincial.