14 mil millones, el Municipio capitalino y 17 mil millones, el del norte provincial.
Funcionarios de ambas municipalidades participaron de una mesa técnica convocada por el Gobierno provincial para discutir la deuda acumulada por fondos coparticipables y avanzar en un esquema de pagos y normalización de plazos.

Araceli Oviedo Giménez, secretaria de Economía y Finanzas del Municipio de Ushuaia y Valeria Capotorto, secretaria de Finanzas del Municipio de Río Grande.
Representantes de los municipios de Ushuaia y Río Grande participaron el miércoles último de una reunión técnica convocada por el Gobierno provincial para analizar la deuda acumulada por coparticipación y avanzar en posibles mecanismos de regularización de los fondos adeudados a las ciudades.
Del encuentro participaron el ministro de Economía provincial, Alejandro Barrozo, junto a equipos técnicos de los tres municipios fueguinos. En representación del Municipio de Ushuaia asistieron la secretaria de Economía y Finanzas, Araceli Oviedo Giménez, y el subsecretario Legal y Técnico, Sebastián Macucho. Por Río Grande participó la secretaria de Finanzas, Valeria Capotorto.
Durante la reunión se expuso el estado de situación de las cuentas provinciales y se abrió una instancia de trabajo orientada a buscar acuerdos que permitan avanzar en la reducción de la deuda y en una reorganización de los plazos de transferencia de los recursos coparticipables.
Desde el Municipio de Río Grande precisaron que la deuda exigible reclamada formalmente asciende a poco más de 10 mil millones de pesos, aunque señalaron que, contemplando el total de fondos pendientes de transferencia, el monto global supera los 17 mil millones de pesos en términos reales.
“Buscamos que los fondos que le corresponden a Río Grande estén disponibles en tiempo y forma para ser volcados a la acción municipal”, sostuvo Capotorto, quien además planteó la necesidad de avanzar hacia un esquema “más ordenado y previsible” en las transferencias.
Por su parte, desde Ushuaia reafirmaron el reclamo por las demoras en el envío de fondos y señalaron que actualmente persiste un atraso cercano a los 40 días entre la percepción de los recursos por parte de la Provincia y la transferencia efectiva al municipio capitalino. Según indicaron, esa situación derivó en una deuda acumulada que supera los 14 mil millones de pesos.
A pesar de los reclamos, ambos municipios coincidieron en valorar la apertura de una instancia institucional de diálogo con el Ejecutivo provincial.
Desde Ushuaia consideraron que el encuentro “representa un primer paso para normalizar y retomar canales institucionales”, aunque aclararon que todavía no existen definiciones concretas respecto de plazos y mecanismos de pago.
Uno de los principales ejes abordados durante la reunión fue la posibilidad de reducir los tiempos actuales de transferencia de fondos y avanzar hacia un esquema cercano a los 20 días o menos, con el objetivo de mejorar la previsibilidad financiera de los municipios.
Asimismo, los equipos técnicos acordaron continuar las negociaciones en una nueva reunión prevista para mediados de junio, donde también se avanzará en la redacción de la resolución vinculada al nuevo esquema de coeficientes de coparticipación municipal y los porcentajes correspondientes a cada ciudad.
Desde ambas administraciones remarcaron que los recursos coparticipables resultan fundamentales para sostener el funcionamiento cotidiano de los municipios, garantizar servicios esenciales y responder a la creciente demanda de políticas públicas.