Una delegación empresarial de las islas participa de una ronda comercial en Magallanes.
El Business Showroom reúne a empresarios y funcionarios del archipiélago con firmas chilenas de distintos sectores. La actividad se desarrolla antes de la prevista reanudación del enlace directo entre Punta Arenas y Puerto Argentino en noviembre.

Una delegación de alrededor de 40 empresarios y funcionarios de las Islas Malvinas participa en Punta Arenas del Business Showroom, una ronda comercial impulsada por la Falkland Islands Development Corporation (FIDC) para generar negocios entre empresas del archipiélago y la región chilena de Magallanes. El encuentro se desarrolla este lunes y martes y tiene entre sus objetivos consolidar una nueva conexión marítima entre Punta Arenas y Puerto Argentino.
La comitiva está encabezada por Louise Ellis, subdirectora general de la FIDC, y cuenta también con la participación de Mike Summers, director de la Cámara de Comercio de las islas y exintegrante de la Asamblea Legislativa local. Entre los sectores representados se encuentran la construcción, pesca, comercio minorista, hotelería, agricultura, servicios portuarios y transporte marítimo. La FIDC calificó la misión como la mayor delegación empresarial enviada desde las islas.
El alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, planteó la intención de que la ciudad se convierta en un centro de abastecimiento para el archipiélago. Entre los productos mencionados figuran alimentos, productos congelados, cemento, madera y repuestos para vehículos.
“Vamos a ser como el gran supermercado, el gran Home Center de las Islas y sus habitantes”, afirmó Radonich. También sostuvo que el abastecimiento desde Punta Arenas podría resultar más económico que el traslado de productos desde Uruguay y estimó en unos 20 millones de dólares anuales el poder de compra de las islas.
La actividad comercial funciona como antesala del restablecimiento de una conexión marítima directa entre Punta Arenas y Puerto Argentino. La naviera chilena Easter Island Naviera tiene previsto realizar el primer viaje a mediados de noviembre. Según la FIDC, el objetivo es recuperar un vínculo que funcionó durante décadas y que dejó de ser económicamente viable a comienzos de la década de 2000.
El desarrollo de esta iniciativa se produce en un contexto de renovada tensión entre la Argentina y el Reino Unido por la cuestión de las Malvinas. A comienzos de septiembre, los presidentes Javier Milei y José Antonio Kast suscribieron un comunicado conjunto en Santiago en el que Chile reiteró su respaldo a los legítimos derechos de soberanía de la Argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. El documento también señaló la necesidad de evitar la consolidación de actividades logísticas vinculadas con la exploración y explotación de hidrocarburos y recursos pesqueros en la zona disputada.
Sin embargo, el ministro de Defensa chileno, Fernando Barros, sostuvo posteriormente que Chile respalda el reclamo argentino, aunque planteó que existe una situación de hecho respecto del control británico de las islas. También afirmó que la controversia debe resolverse por la vía pacífica y conforme al derecho internacional, e incorporó en sus declaraciones la referencia a la “voluntad e interés” de los habitantes del archipiélago, en línea con el principio de autodeterminación que sostiene el Reino Unido y que la Argentina rechaza.
Barros también manifestó que no veía inconvenientes en el intercambio comercial entre Magallanes y las islas, aunque diferenció esa actividad de la exploración petrolera, que consideró potencialmente más conflictiva. En relación con la nueva ruta marítima, cuestionó las restricciones argentinas vigentes desde 2010.
El Decreto 256/2010 establece que todo buque que pretenda transitar entre puertos del territorio continental argentino y puertos de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur debe solicitar autorización previa. La norma también contempla los buques que atraviesen aguas jurisdiccionales argentinas con destino a esos puertos.
En paralelo, el Gobierno argentino profundizó durante septiembre las medidas contra empresas vinculadas con actividades hidrocarburíferas en la zona en disputa. La deicina del Presidente informó el inicio de procedimientos sancionatorios contra 45 personas y empresas y posteriormente sumó otros 15 casos, en aplicación de las disposiciones de la Ley 26.659.
De esta manera, la ronda comercial de Punta Arenas se desarrolla mientras avanzan, por un lado, los contactos empresariales entre Chile y las islas y, por otro, las acciones diplomáticas, administrativas y judiciales de la Argentina vinculadas con su reclamo de soberanía sobre Malvinas y con las actividades económicas desarrolladas en el área en disputa.