La Argentina solicitó medidas provisionales ante el organismo internacional con sede en Hamburgo.
Las audiencias fueron fijadas para el 10 y 11 de noviembre, tras la presentación realizada por la Cancillería el 13 de octubre. La Argentina busca impedir el avance de la explotación hidrocarburífera mientras se tramita el arbitraje con el Reino Unido.

El Tribunal Internacional del Derecho del Mar (ITLOS, por sus siglas en inglés) fijó para el 10 y 11 de noviembre las audiencias en las que la Argentina y el Reino Unido expondrán sus argumentos sobre el pedido de medidas provisionales para frenar el proyecto petrolero Sea Lion, ubicado al norte de las Islas Malvinas.
La fecha fue establecida mediante una providencia del 20 de octubre, firmada por el presidente del organismo, el juez Maurice K. Kamga. Las audiencias se desarrollarán en la sede del tribunal, en Hamburgo, Alemania, serán públicas y podrán seguirse en directo a través de su sitio web.
La convocatoria se produjo una semana después de que la Cancillería argentina presentara formalmente la solicitud de medidas provisionales, el 13 de octubre, en el marco de la controversia por la explotación de hidrocarburos en el Atlántico sudoccidental.
El alcance del reclamo argentino
La presentación se fundamenta en el artículo 290, párrafo 5, de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR), que permite solicitar medidas provisionales al Tribunal del Mar mientras se constituye un tribunal arbitral encargado de analizar el fondo de una controversia.
El Gobierno argentino pretende que se impida el inicio o la continuidad de la explotación de hidrocarburos vinculada con Sea Lion mientras avanza el procedimiento. También solicita que el Reino Unido se abstenga de utilizar información obtenida durante las tareas de exploración en perjuicio de los derechos argentinos y de otorgar nuevas autorizaciones que puedan agravar la disputa.
La posición argentina sostiene que las actividades hidrocarburíferas autorizadas unilateralmente por el Reino Unido afectan sus derechos sobre la plataforma continental y pueden generar consecuencias ambientales en el Atlántico Sur.
Las audiencias permitirán que ambas partes presenten sus argumentos y que el tribunal evalúe los fundamentos de la solicitud. La fijación de las fechas no implica que se haya dispuesto la suspensión del proyecto: la decisión sobre las medidas provisionales deberá adoptarse después de analizar las presentaciones.
El proyecto petrolero en disputa
Sea Lion se encuentra en la Cuenca Malvinas Norte y es operado por Navitas Petroleum, con una participación del 65%, y Rockhopper Exploration, que posee el 35% restante.
De acuerdo con los cronogramas informados por las compañías, la primera fase contempla el inicio de las tareas de perforación a comienzos de 2027 y el comienzo de la producción durante el primer trimestre de 2028.
La Cancillería acudió al Tribunal del Mar después de iniciar un arbitraje conforme al Anexo VII de la CONVEMAR. Ese procedimiento busca que un tribunal arbitral examine la controversia entre ambos países, mientras que la solicitud de medidas provisionales procura evitar que las actividades cuestionadas avancen durante la etapa previa a su constitución.
El procedimiento ante el ITLOS no implica que el organismo deba resolver la cuestión de soberanía sobre las Islas Malvinas. Su intervención en esta instancia se limita al análisis de las medidas provisionales solicitadas en el marco de la controversia sobre la explotación de hidrocarburos.
El Reino Unido, por su parte, rechazó el planteo argentino y sostuvo que la presentación no modifica las licencias otorgadas ni obliga a detener las actividades. Sus argumentos serán expuestos durante las audiencias de noviembre, junto con los de la delegación argentina.