Deflagración por acumulación de gas en el barrio Obrero de Ushuaia.
Agustín, de 17 años, y Candela, de 16, presentan signos alentadores de recuperación mientras permanecen en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Regional Ushuaia. Los otros dos jóvenes afectados continúan convalecientes en sus domicilios.

Dos adolescentes de 16 y 17 años permanecen internados en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Regional Ushuaia, luego de resultar gravemente heridos en un siniestro ocurrido el domingo 1 de febrero en una vivienda del barrio Obrero. En tanto, los otros dos jóvenes que también se vieron afectados en el episodio recibieron el alta médica tras permanecer algunas horas en observación y continúan su recuperación de manera ambulatoria.
Como ya fuera informado, el hecho se registró en la casa N.º 39 del mencionado barrio, propiedad de Elizabeth Sáez, de 39 años, donde los cuatro chicos participaban de una reunión festiva. De acuerdo con las primeras actuaciones, se habría acumulado gas en el ambiente cerrado, presuntamente proveniente de la llave defectuosa o mal cerrada de un calefactor que había sido retirado del lugar poco tiempo antes.
Al parecer, en el transcurso de las horas la acumulación de gas no fue advertida por ninguno de los presentes. En ese contexto, uno de los jóvenes encendió un cigarrillo, lo que terminó por provocar la deflagración. Como consecuencia del estallido, los cuatro adolescentes resultaron aturdidos y con lesiones de diversa consideración.
Dos de los menores permanecieron internados durante algunas horas en observación y luego fueron dados de alta médica, con indicación de continuar la recuperación en sus domicilios.
En tanto, los otros dos jóvenes, identificados como Agustín, de 17 años, y Candela, de 16, fueron trasladados a la Unidad de Terapia Intensiva, donde recibieron asistencia ventilatoria mecánica y se los indujo inicialmente a coma farmacológico.
Según pudo averiguar Diario Prensa Libre, Agustín continúa con asistencia ventilatoria debido a la inhalación de gases calientes que comprometieron sus vías respiratorias. Además, presenta lesiones por acción del calor en el rostro y en la mano derecha, por lo que recibe analgésicos por vía endovenosa y curaciones debido al edema facial.
En cuanto a Candela, también permanece con asistencia ventilatoria mecánica, alternando el impulso de la máquina con su propio ritmo respiratorio. Presenta quemaduras parciales en pies, manos y parte del rostro, y atraviesa períodos de lucidez en los que logra comunicarse mediante señas.
Si bien Agustín presenta un cuadro de mayor complejidad, ambos evolucionan favorablemente, en tanto sus familiares y amigos acompañan el proceso de recuperación a través de cadenas de oración convocadas a través de las redes sociales.