Identificaron al soldado 104 caído en Malvinas

Identificaron al soldado 104 caído en Malvinas

Fabricio Carrascull cayó en combate con tan solo 18 años. Había tomado imágenes en las Islas con una pequeña cámara. la historia de las fotos que halló su madre 27 años después y su última carta.

La Secretaría de Derechos Humanos de la Nación informó ayer que se logró identificar a un nuevo soldado muerto en la guerra de Malvinas. Se trata del cordobés Fabricio Carrascull.
Con la identificación de los cuerpos de este soldado, condecorado por su valor en combate, suman 104 los cuerpos reconocidos por la misión humanitaria encabezada por la Cruz Roja Internacional y que cuenta con el valioso trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense. Carrascull, el soldado que tomaba fotos y que anunció a su familia que su regreso sería una sorpresa.
Fabricio Carrascull, un joven soldado cordobés de apenas 18 años llevaba pocos meses en el ejército cuando dejó atrás su Hernando natal para partir rumbo las Islas Malvinas. Murió en combate, en Darwin, el 28 de mayo de 1982. Sus padres recibieron, recién 45 días después con la guerra ya terminada, un frío papel que comunicaba de modo oficial su deceso.
“El 29 de diciembre cumplió los 18 y el 2 de febrero lo incorporaron al Regimiento 25 de Sarmiento, en Chubut. Tuvieron 20 días de instrucción, nada más, y los mandaron a la guerra”, contó hace años su madre, Isabel Esther López. “Juró la bandera en el campo de batalla”, agregó.
Cayó durante los combates de Darwin y Goose Green, el 28 de mayo de 1982. Ese día, Carrascull se encontraba bajo el mando del teniente Roberto Néstor Estévez del RI 25. En una rápida acción, ocuparon una posición en la Escuela Pradera del Ganso para ejecutar un contraataque en Boca House. Si bien en esa acción causaron bajas en el enemigo, sufrieron la muerte del teniente Estévez.
El pelotón quedó al mando del cabo Mario Castro, quien comenzó a indicar por radio el fuego de la artillería argentina. Luego de unas horas, Castro también fue abatido, la situación era angustiante para esos soldados sin mando. Fue en ese momento que el soldado Carrascull tomó la radio y trasmitió un mensaje, haciéndose cargo de la situación: “Murió el teniente Estévez, murió el cabo Castro y también el cabo Godoy. Me hice cargo de la Sección, necesito órdenes, qué debo hacer”, reclamó a gritos por radio durante el estruendoso combate. Luego de cuatro horas dando indicaciones, Carrascull también cayó herido mortalmente.
Su cuerpo, junto al de otros soldados, permaneció a la intemperie durante ocho días hasta que, por pedido de los soldados que permanecían prisioneros en un galpón, fue sepultado en una fosa común por el subteniente Gómez Centurión.
La mamá de Fabricio nunca creyó que el cuerpo de su hijo estuviese sepultado en el cementerio de Darwin. Se terminó se convencer cuando hace unos años pudo dar con unas fotos, tomadas por soldados ingleses, en la que se ve el momento del entierro en la mencionada fosa común en Goose Green. Esa imagen fue acompañada de otra captura donde se ve una frágil cruz de madera que indicaba que allí yacen “39 cuerpos argentinos”.
“Isabel es una luchadora, siempre respetamos su idea. Pero faltaba conocer el trabajo de Geoffrey Cardozo exhumando, identificando y trasladando para volver a sepultar esos cuerpos nuevamente en el cementerio de Darwin, que el mismo construyó con ese fin”, relata Julio Aro, el veterano de Malvina que preside la Fundación No Me Olvides, uno de los responsables de que esta misión humanitaria se lleve adelante. Gracias a ese trabajo, hoy esa identificación se pudo realizar y la Secretaría de DDHH informó oficialmente a su familia.

Esas fotos que llegaron 27 años después

Cuentan que en el bolsillo de su pantalón llevaba una cámara de fotos y dos rollos de fotos, sin embargo, cuando fue sepultado, esas pertenencias ya no estaban con él. 27 años después, durante la visita a las Islas Malvinas de Eric Langer, un compañero de Fabricio también oriundo de Hernando intentó alquilar una camioneta.
El isleño que lo atendió se conmocionó al ver que Eric portaba un pasamontaña similar al que el vio en unas fotos que le dejó un soldado ingles que había visitado las islas dos años antes. Se conmovió y le cedió a Eric las fotos de Fabricio. Ese veterano inglés le había pedido que se las entregara a algún argentino cuando tuviera oportunidad de hacerlo. Fue así como su madre recuperó algunas de esas fotos.

La carta donde pedía a su familia que no se preocuparan

El 25 de mayo de 1982, Fabricio Carrascull pudo enviar una última carta a su familia, allí pedía “no le den bola a las informaciones que no sean de la Radio Nacional, pues las otras son más moqueras, lo mismo que los diarios. Por eso no se preocupen que me encuentro en perfectas condiciones y lo único que molesta de vez en cuando son las bombas inglesas (esto último son mocos no se lo van a creer no). Cuando voy a volver no sé, pero tengo fe, la misma que deben tener Uds. de que tarde o temprano me van a tener que volver a aguantar como antes, o más”.
Finalizó la misiva con unas palabras que aún conmueven: “Bueno familia, fue un gusto poder hablar con ustedes y espero verlos pronto, eso sí, no les voy a avisar cuando vaya, así tiene más emoción”.


Edición:

Diario Prensa
Noticias de:  Ushuaia – Tolhuin – Río grande
y toda Tierra del Fuego.

https://www.diarioprensa.com.ar

print

Comentarios Facebook

Notas relacionadas

Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.