Vecinos provocan caos en el tránsito, en un día de permanentes nevadas

HABITANTES DEL ASENTAMIENTO IRREGULAR DOS BANDERAS, CORTARON LA CALLE HEROES DE MALVINAS

Los automovilistas que ayer circulaban por Héroes de Malvinas, en horas de la tarde, se vieron envueltos en una complicada situación cuando debido a un piquete realizado por vecinos del asentamiento Dos Banderas, debían desviarse por las calles con pendiente del Barrio La Cantera para luego acceder a Perito Moreno y describir una gran distancia para volver a tomar Héroes de Malvinas en su nacimiento y llegar a sus casas en Andorra, barrios Mirador Fernández, y parte alta del barrio 640 Viviendas.
Con palets encendidos y la firme intención de no permitir la circulación, un grupo reducido de personas se plantaron en el lugar a modo de protesta según dijeron – “la falta de limpieza por parte de la Municipalidad, de las calles internas de nuestro barrio”.  Es que nobleza obliga, no se trata de un barrio si no de un asentamiento habitacional irregular.
Vale destacarse que el “Dos Banderas” es un vasto sector boscoso de marcados desniveles en los que se asientan innumerables edificaciones, muchas de ellas de gran envergadura en su construcción.
El factor común entre todas las casas – las más ostentosas y las más humildes – es que están sobre terrenos usurpados.  Para colmo de males, en ese sector particular como en otros asentamientos de la ciudad de Ushuaia como El Escondido, El Obrero y vastas extensiones del Valle de Andorra – la figura de  “vivos” que venden terrenos o derechos para levantar una casilla, está siempre presente en las conversaciones… aunque parecen temer denunciarlos formalmente.  Son “operadores inmobiliarios de la necesidad”, por llamarlos de algún modo.
Lo cierto es que si bien nadie paga tampoco impuesto alguno, precisamente por su condición de intrusos de la tierra fiscal, exigen que se les distribuya regularmente agua de manera gratuita, que se les extiendan los servicios y que se les mejoren las calles que ellos mismos abrieron contratando máquinas privadas, todo favorecido por la laxitud de controles por parte de los organismos que deberían custodiar el patrimonio comunitario, como es la tierra urbana.
Ayer un hombre que vivía solo en una casilla, completamente borracho como dijeron sus vecinos, provocó un siniestro de tales características que pudo haberse multiplicado en un incendio forestal imparable, en donde no hubiera habido que lamentar solo la pérdida de una vida humana si no de incalculables, habida cuenta la hora en que ocurrió y – como ya se ha dicho repetidas veces – la inaccesibilidad de las casas que allí se asientan.
Pero los vecinos del lugar eligieron constituirse en víctimas y decidieron complicarle la ya difícil jornada del feriado, por la cortina de nieve que hacía resbalosas las calles, a un montón de otros habitantes de la ciudad, cortando la siempre transitada Héroes de Malvinas, como si se les debiera algo o se les hubiera vulnerado algún derecho…
Habría que preguntarse si acaso ellos no son en realidad los victimarios de una gran cantidad de anónimas personas que prefirieron no violentar los derechos de otros y – aun con acuciantes necesidades habitacionales – decidieron anotarse en listados de aspirantes a terrenos o viviendas, con la esperanza de que algún día podrían acceder al techo o pedazo de tierra propios.
Ellos en cambio, se apropiaron de la tierra pública, con la idea que “de acá no me saca nadie…”,  o “Si el Estado no me da, entonces la tomo yo…”.
En esa línea de echar siempre culpas y responsabilidades sobre otros – sin hacer un mea culpa por intrusar, arrasar con árboles a mansalva, cambiar cursos de agua, alterar la flora y la fauna y contaminar con sus residuos biológicos la tierra – en la misma línea de razonamiento ayer no tuvieron mejor idea que cortar la calle, volver a re victimizar a terceros ajenos a cómo ellos mismos eligieron encarar sus existencias y a echarle la culpa a la Municipalidad, a la Policía y a los Bomberos… por no servirles como pretenden…
Creen que todos, menos ellos claro, son culpables de una situación vergonzosa que ninguna gestión municipal hasta la fecha se ha atrevido a enfrentar: la de erradicar los asentamientos, echar a los intrusos y darle tierra a quienes respetan la ley y el derecho de los demás. Solo cuando se respete a los “tontos pasivos” que no toman las cosas por la fuerza, que no anteponen sus necesidades a las de su vecino, que destinan parte de sus salarios a pagar un alquiler, o viven apretados con sus padres o… tantas situaciones complicadas… se hará justicia.
Mientras tanto, escucharemos clamar por sus derechos a quienes fueron los primeros en vulnerar los de los demás…

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